Dentro de Amazon, Bezos ha desarrollado una cultura que permite a los empleados inventar y les deja dirigir lo que han creado (otro principio de liderazgo: la propiedad). Cuanto más se profundiza, más evidente resulta que esta cultura, reforzada por los inversores de Wall Street que no exigen que Amazon obtenga beneficios, es lo que está detrás de la gama de productos y servicios tan queridos de la empresa: Echo, Kindle, Prime, Amazon Web Services y Amazon.com. Es, sin lugar a dudas, la ventaja competitiva de Amazon. La mayoría de las empresas actuales están preparadas para el segundo día. Construyen ventajas y las defienden ferozmente, en lugar de inventar el futuro. Pero Amazon y otros titanes de la tecnología como Facebook, Google y Microsoft operan en el Día Uno: priorizan la reinvención sobre la tradición y la colaboración sobre la propiedad.