Este texto se ocupa del equilibrio de la balanza de pagos en el ámbito económico. Si registramos con precisión todos los flujos de pagos entre países, siempre estarán equilibrados. Sin embargo, los responsables políticos y otras personas suelen preocuparse por los desequilibrios en los pagos. Los desequilibrios se producen cuando consideramos sólo determinados tipos de transacciones dentro de las cuentas, en lugar de todas las transacciones. Por ejemplo, si consideramos sólo las transacciones de mercancías, el saldo resultante se denomina oficialmente balanza de bienes y se publica en la prensa como balanza comercial. Otro saldo que se vigila de cerca es el saldo global. Se trata de la suma de todas las transacciones de la cuenta corriente y financiera, ajustadas por errores y omisiones, excepto las transacciones de las reservas oficiales. Un saldo global negativo significa que un país está equilibrando sus pagos mediante el drenaje de sus reservas oficiales. Si un país no equilibra su déficit de cuenta corriente con un superávit de cuenta financiera, o si no equilibra un déficit de cuenta financiera con un superávit de cuenta corriente, entonces debe compensar la diferencia utilizando sus reservas acumuladas. Los gobiernos suelen utilizar sus reservas para equilibrar la cuenta general durante períodos cortos, pero sólo pueden hacerlo hasta que sus reservas se agoten.