Este texto se ocupa de la adaptación al cambio climático, en el contexto general del deterioro del medio ambiente y su degradación. El capitalismo basado en los combustibles fósiles está en la raíz del cambio climático antropogénico contemporáneo. Las entidades capitalistas fósiles y otras industrias extractivas también se verán considerablemente desestabilizadas como objetos sobre los que prosperan las vidas económicas contemporáneas. Aunque quizás no todo: si el cambio climático puede parecernos el punto final lógico del capitalismo fósil, la extracción intensiva de minerales y otras formas de desarrollo insostenible, también abre nuevas vías hacia los depósitos restantes de los mismos combustibles fósiles que lo han impulsado. El cambio climático es un proceso lento y abstracto que se experimenta más fácilmente de forma indirecta o indiciaria, a través de la alteración de los patrones climáticos, la intensificación de las tensiones en los ecosistemas y el ocasionalmente dramático desastre o crisis ambiental. En este texto se revisa la teoría, la política y la práctica de la ACC, demostrando cómo se integra en la RRD. En teoría, este proceso puede ser muy descendente. Primero se desarrolla el marco teórico, luego se integra en los procesos de toma de decisiones internacionales y nacionales y, por último, se ponen en práctica varios modelos sobre el terreno. Sin embargo, las personas y las comunidades llevan siglos adaptándose en climas que siempre han tenido variabilidad, tendencias y cambios. Es cierto que el cambio climático actual es resultado de la intervención humana, pero eso no cambia el hecho de que el cambio ambiental es un proceso continuo, que ha obligado a la humanidad a enfrentarse a él a lo largo de la historia.