Los afrkáneres, que creían fervientemente en los derechos sobre su territorio por gracia de Dios, y los británicos, alentados por lo que consideraban su destino imperial para preservar el honor británico y el imperio, libraron una cruda batalla que duró tres años. La causa inmediata de la Guerra Bóer fue el descubrimiento de abundantes depósitos de oro y diamantes. Este conflicto bélico entre Gran Bretaña y los aliados afrikáners del Transvaal y el Estado Libre de Orange, que tuvo lugar, desde 1899 hasta 1902, en el sur de África, concretamente en los territorios que actualmente forman Sudáfrica, tuvo un gran efecto en la época. La entrada trata de ayudar a comprender la brutal realidad de los asesinatos en las granjas de Sudáfrica. Comprender la verdadera magnitud del problema y la complicidad del gobierno sudafricano en la crisis. Y destaca por qué estos ataques son diferentes – en su desproporcionada frecuencia, la extrema brutalidad, el papel crucial que los agricultores tienen que desempeñar para levantar a Sudáfrica, y las circunstancias únicas en las que se encuentran.