Los levantamientos árabes han sacudido una gran región y siguen haciéndolo. Pero también han creado oportunidades para que los países de África del Norte y el Oriente Medio amplíen la cooperación entre ellos, tanto en el plano político como en el económico. Al mismo tiempo, se hace evidente que los procesos regionales multilaterales entre Estados en transición todavía requieren un seguimiento. La Unión Europea está en condiciones de ofrecer su apoyo. En primer lugar, parece que ha llegado el momento de revitalizar la promoción de la integración económica entre los países de la región. En particular, la UE debería aprovechar la oportunidad de impulsar la inclusión de un mayor número de Estados árabes en el Acuerdo de Agadir. En segundo lugar, puede juzgarse positivamente que la UE haya profundizado sus relaciones con la Liga Árabe y prevea una mayor cooperación. Al menos en parte, esto fue el resultado de que la Liga Árabe pudo perfilarse en los numerosos y difíciles expedientes de la región de Oriente Medio y África del Norte. La UE tal vez desee estudiar la forma en que los conocimientos especializados de la Liga pueden aprovecharse aún más en otras situaciones geopolíticas importantes no resueltas: pensemos en el proceso de paz del Oriente Medio y en el Irán.