Crowdfunding
Se distingue entre el crowdfunding que tiene como objetivo el “reparto comunitario” y el interés propio. En relación con la primera definición, el crowdfunding que tiende a la solidaridad implica que las personas se reúnan para satisfacer una necesidad más amplia, que sirva para objetivos sociales o medioambientales. Algunas plataformas de crowdfunding intentan alcanzar estos objetivos (por ejemplo, SPEAR y Kisskissbankbank), mientras que otras se centran específicamente en la promoción de inversiones en energías renovables. Algunas plataformas proponen tanto proyectos “habituales” como proyectos que persiguen un bien social. Por ejemplo, Kickstarter. El crowdfunding podría beneficiar a la comunidad de la ecología industrial (véase más sobre su historia) de una manera obvia, al recaudar fondos para proyectos interesantes y novedosos. En otros sectores, el crowdfunding se ha utilizado para poner a prueba la viabilidad o el apoyo público a determinadas iniciativas. El crowdfunding para una nueva instalación de biogás, por ejemplo, podría demostrar el interés y la aceptación entre el público en general de dicho proyecto. Hay otra forma en la que el crowdfunding podría funcionar en sinergia con la ecología industrial: como herramienta de inversión.