Con el nombre de Antiguo Régimen se conoce al conjunto de características políticas, sociales y económicas que había en Europa, particularmente en Francia hasta fines del siglo XVIII. Francia, el país más poblado de Europa (24 millones de habitantes), era una de las principales potencias del continente, con un gran poderío económico que, gracias a la producción agrícola, había podido entrar en un incipiente desarrollo industrial que abriría un promisorio comercio exterior. Sin embargo, mantenía fuertes contradicciones sociales internas que se hacía cada vez más irreconciliables. El Antiguo Régimen es un término referente a un sistema político y jurídico que también ha sido empleado para expresar un periodo comprendido entre el siglo XVI y el estallido de la Revolución Francesa.