Carta de la Habana
De inspiración esencialmente liberal y librecambista, según los deseos de Estados Unidos, la Carta tuvo que incluir, bajo la presión de otros Estados, cláusulas que permitieran a los Estados derogar el principio de libertad en determinados casos. Texto de compromiso, no satisfizo plenamente a ningún Estado. Ante la hostilidad de los círculos empresariales estadounidenses, el presidente Truman decidió no ratificar la Carta.