En la era de la información, con la sobreabundancia informativa, también el sistema legal está inundado de información excesiva e incomprensible. Sin embargo, muchos de nosotros asumimos que el torrente implacable de información que se vierte en varios programas legales es inevitable e imparable. Nos hemos vuelto complacientes, pero no tiene por qué ser así. Incomprensible! argumenta que rendirse a la incomprensibilidad es un mal error. Al reunir evidencia de diversos campos como la protección del consumidor, la regulación financiera, las patentes, el control químico y los procesos administrativos y legislativos, este texto identifica una serie de programas legales importantes que se basan en el supuesto fundamental de que “más información es mejor”. Cada uno de estos procesos legales ha sido diseñado de manera que ignora el imperativo de una comunicación significativa. Para rectificar este problema sistémico, el derecho debe ser rediseñado para que preste especial atención al problema de su comprensibilidad.