Deriva Continental
La deriva continental es el concepto de que los continentes del mundo fueron en su día una sola masa y que desde entonces se han desplazado hasta sus posiciones actuales. La deriva continental sugiere que no sólo los continentes se han desplazado, sino que los continentes no son más que partes de placas tectónicas más gruesas, que comprenden tanto la corteza oceánica como la continental. Desde la aceptación de la deriva continental, los científicos han aplicado el concepto al registro geológico, lo que ha permitido comprender mejor la evolución de la Tierra a lo largo del tiempo. La deriva continental es el movimiento horizontal de los continentes (o bloques continentalesa ) entre sí. La hipótesis de la deriva continental se sugirió ya en 1596. Posteriormente, fue desarrollado y popularizado, aunque mal defendido, por Alfred Wegener en 1912. Tras el descubrimiento de las anomalías magnéticas del fondo oceánico en la década de 1960, la deriva continental se convirtió en una realidad atestiguada por observaciones directas e indirectas, y comprendida en el marco más general de la teoría de la tectónica de placas.