Juicios Políticos
Cuando las autoridades juzgan a quienes cuestionan la distribución básica de valores en la sociedad, especialmente a quienes están dispuestos a hacer caso omiso de las leyes existentes con este fin, el resultado es un juicio político. A pesar de la regularidad de los juicios políticos en las sociedades democráticas, el término es ampliamente resistido debido a su connotación con nociones de “juicios ficticios” en los que o bien la acusación es una “trampa” para ocultar la motivación política de la fiscalía, o bien la propia audiencia no cumple con las normas mínimas de imparcialidad e independencia judicial. Por esta razón, los escritores intentan distinguir entre diferentes tipos de juicios políticos. La literatura ha sido en gran medida descriptiva, pero no ha podido evaluar la compatibilidad de los juicios políticos con los valores liberales y, por lo tanto, superar las connotaciones negativas que despierta el término. Para abordar esta cuestión es necesario exponer el motor oculto de los juicios políticos -su función legitimadora- y su relación con la democracia.[rtbs name=”democracia”] Se identifican y discuten los juicios políticos en tiempos de transición del régimen. Incluyen juicios por crímenes de guerra (la Convención sobre la imprescriptibilidad de los crímenes de guerra y de los crímenes de lesa humanidad fue adoptada en Nueva York, el 26 de noviembre de 1968 por la Asamblea General en su resolución 2391 (XXIII) y entró en vigor el 11 de noviembre de 1970, de conformidad con el artículo VIII; véase también la información sobre los delitos o crímenes de lesa humanidad y acerca de los crímenes contra la humanidad) nazis, juicios a militares argentinos y varios juicios políticos en los Estados Unidos y Europa.