Joe Biden ganó la presidencia prometiendo una acción audaz en muchos frentes: la pandemia del COVID-19, la economía en dificultades, la justicia racial y social, la atención sanitaria, el cambio climático y las relaciones internacionales. También declaró su deseo de sanar las feroces divisiones partidistas del país y bajar la temperatura de su acalorado debate político. Pero Biden se enfrenta a importantes obstáculos para lograr sus objetivos: un Senado muy dividido en el que muchos republicanos probablemente tengan poco interés en ayudarle a triunfar, un ala liberal de su propio partido que impulsa una agenda audaz y se resiste a llegar a un acuerdo y un Tribunal Supremo con una mayoría profundamente conservadora. Aun así, el partido de Biden controlará la agenda del Congreso, y algunos analistas creen que las relaciones personales de Biden con el líder republicano del Senado, Mitch McConnell, y con otros senadores republicanos pueden ofrecer una vía de compromiso legislativo. Otros analistas afirman que Joe Biden podría enfrentarse a una oposición partidista inflexible, sobre todo si Donald Trump sigue afirmando que un fraude masivo estuvo detrás de su derrota electoral. Esta es la historia de la presidencia de Joe Biden.