Dado que las rocas son agregados de granos minerales o cristales, sus propiedades están determinadas en gran parte por las propiedades de los distintos minerales que las componen. En una roca estas propiedades generales se determinan promediando las propiedades relativas y a veces las orientaciones de los distintos granos o cristales. En consecuencia, algunas propiedades que son anisótropas (es decir, que difieren con la dirección) a escala submicroscópica o cristalina son bastante isótropas para un gran volumen de roca. Muchas propiedades dependen también del tamaño del grano o del cristal, de la forma y de la disposición del empaquetamiento, de la cantidad y distribución del espacio vacío, de la presencia de cementos naturales en las rocas sedimentarias, de la temperatura y la presión, y del tipo y la cantidad de fluidos contenidos.