Impuesto Único
Un impuesto único tiene el mérito de la simplicidad, reduce las trabas y los controles y es fácil de recaudar, pero sus inconvenientes son tales que parece utópico. En primer lugar, el imperativo de justicia fiscal no puede alcanzarse con este tipo de impuesto, que sólo puede captar una parte de la capacidad de pago de las personas (como escribió Voltaire en el siglo XVIII: “Impôt unique, impôt inique”). Además, para respetar el imperativo del rendimiento, el impuesto único debe tener tipos elevados que lo hagan difícilmente soportable para los contribuyentes.