Presión de estar Constantemente Accesible
Este texto se ocupa de la presión de estar constantemente disponible, localizable y accesible. ¿Y si dejamos de estar tan disponibles? Las normas actuales sobre la capacidad de respuesta en la vida personal son ridículas. No deberíamos disculparnos por no cumplirlas. Quizás deberíamos pensar: no siento el retraso en contestar. Esta dinámica no es exclusiva de Internet y la comunicación instantánea. En el siglo XIX los remitentes de cartas se disculpaban constantemente y explicaban sus retrasos cuando consideraban que había pasado un tiempo socialmente inaceptable. La ley también puede ayudar. En Francia, el “derecho a la desconexión” reduce el número de mensajes de correo electrónico después de las horas de trabajo.