La noción de servicios compartidos puede definirse como un enfoque de gestión que consiste, en términos generales, en una concentración de actividades operativas, que se extiende a toda una organización, con el fin de servir a múltiples socios internos ofreciéndoles tanto costes más bajos como acceso a altos niveles de conocimientos técnicos, con el objetivo común de satisfacer las necesidades de los clientes externos y aumentar el valor de la empresa. El enfoque de gestión de servicios compartidos se refiere, por tanto, a la práctica de poner en común un conjunto de servicios dentro de una organización que se prestan, de forma similar, en varias entidades administrativas. En resumen, los servicios compartidos representan economías de escala mediante la agrupación de actividades destinadas a maximizar la eficacia compartiendo equipos, información y conocimientos.