Lluvia
La precipitación y la lluvia, en particular, se miden con pluviómetros, que consisten en un tubo cilíndrico acabado con aro de latón troncocónico, cuya boca mide 200 cm2 y con borde cortante. El agua pasa por un embudo a un depósito, en el que hay una probeta sobre cuya pared se leen directamente litros por m2, o sea, milímetros de altura de la capa teórica precipitada sobre el suelo. Los investigadores llevan mucho tiempo desarrollando modelos hidrológicos para comprender el funcionamiento de los sistemas hídricos y prever el impacto del desarrollo en el ciclo del agua. A lo largo de los años, estos modelos se han ido mejorando mediante el perfeccionamiento de su resolución espacial y temporal para ofrecer una mejor representación de la escorrentía urbana.