Esta entrada aborda el Acuerdo de Stormont o Acuerdo de Viernes Santo, nombre que recibió el conjunto de pactos firmados el 10 de abril de 1998 en el castillo de Stormont, situado en los alrededores de Belfast, por las principales fuerzas políticas involucradas en el conflicto de Irlanda del Norte. La entrada explica cómo, en gran medida gracias a los esfuerzos del gobierno británico, pero también gracias al revisionismo intelectual, los cambios demográficos, el aumento de la prosperidad, la entrada del republicanismo en la política electoral y el final de la Guerra Fría, el lenguaje del conflicto de Irlanda del Norte mutó lentamente. La insistencia abierta de los unionistas en los derechos absolutos de la mayoría y el militarismo del nacionalismo paramilitar fueron desplazados cada vez más por la retórica de la inclusión y el establecimiento de la paz. Finalmente, las partes se encerraron durante dos semanas en el castillo de Stormont, sede del Ministerio británico para Irlanda del Norte (al frente del cual se encontraba Mo Mowlan), donde redactaron un documento que fue ratificado de forma mayoritaria por los habitantes de la provincia y por los ciudadanos de la República de Irlanda, en un referéndum celebrado el 22 de mayo de 1998. Su aplicación vivió un momento esperanzador el 23 de octubre de 2001, cuando el IRA anunció que había comenzado a destruir armas, explosivos y municiones de sus arsenales para garantizar la continuidad del proceso político, colapsado por la dimisión, ese mismo año, de David Trimble como ministro principal del Consejo Ejecutivo norirlandés (el gobierno autónomo de Irlanda del Norte emanado de la Asamblea prevista en Stormont) y de los ministros unionistas de dicho órgano.