Este texto se ocupa del Sistema de méritos, como sistema de reclutamiento y promoción de los integrantes de la élite dirigente y de la subélite administrativa basado exclusivamente en el mérito (no en el nacimiento, por ejemplo). También se examina su contexto histórico. Por ejemplo, la Ley Pendleton inició un proceso de sustitución del anterior sistema que había sido incorporado al gobierno nacional en la década de 1820 por el presidente Andrew Jackson. En 1883, el público votante estaba totalmente decepcionado, incluso indignado, por los abusos descaradamente políticos que caracterizaban al sistema de personal federal. Otros dos factores -el asesinato del presidente James Garfield por un aspirante a un cargo rechazado y un esfuerzo de la mayoría republicana en el Congreso por obligar al público y, al mismo tiempo, garantizar que los titulares de cargos republicanos siguieran en sus puestos- contribuyeron a la aprobación de la ley de reforma. El principio básico de la Ley Pendleton -que el sistema de personal federal debe basarse en el mérito- sirvió de faro para que los estados y muchas unidades locales de gobierno establecieran sistemas de mérito en la administración pública. Aunque desde 1883 el Congreso ha aprobado varias leyes importantes sobre la administración pública, como la Ley Ramspeck de 1940 y la Ley de Reforma de la Administración Pública de 1978, la Ley Pendleton sigue siendo la ley básica de personal que rige la burocracia federal.