En 1989, cuando terminó la Guerra Fría, había seis tribunales internacionales permanentes. Hoy en día, hay más de dos docenas que han emitido colectivamente más de 40.000 fallos legales vinculantes. Esta entrada traza los desarrollos y tendencias en la creación y el papel de los tribunales internacionales, y explica cómo la delegación de autoridad a las instituciones judiciales internacionales influye en la política global y nacional.
La entrada examina el alcance y los poderes de los tribunales internacionales que operan en todo el mundo. Al centrarse en la resolución de disputas, la aplicación, la revisión administrativa y la revisión constitucional, se describe como parece que los tribunales internacionales modifican la política al proporcionar recursos legales, simbólicos y de apalancamiento que cambian el equilibrio político en favor de los actores nacionales e internacionales que prefieren políticas más coherentes con los objetivos del derecho internacional. Los tribunales internacionales mencionan las violaciones del derecho y quizás especifiquen acciones judiciales. Este poder limitado, el poder de hablar en nombre del derecho, se traduce en influencia política, y se han documentado ya casos que muestran cómo los tribunales internacionales cambian el comportamiento del estado. Existen también factores políticos que a menudo intervienen para limitar si los tribunales internacionales son o no invocados y si los jueces internacionales se atreven a exigir cambios significativos en las prácticas estatales.