Acogimiento Familiar
La creciente demanda de servicios de acogida y adopción está desbordando a las agencias estatales y privadas de colocación de niños en todo Estados Unidos, una tendencia derivada en gran medida del abuso de opioides por parte de los padres, que ha destrozado familias y dejado huérfanos a miles de niños. Los trabajadores sociales, sobrecargados de trabajo, están alojando a los niños en hoteles, oficinas estatales e incluso coches mientras se esfuerzan por encontrarles un hogar, incluso cuando muchos estados recortan el gasto en programas que benefician a los niños y a las familias. Mientras tanto, muchos trabajadores sociales y padres de acogida están abandonando el sistema, alegando el estrés laboral y las tensiones de cuidar a jóvenes víctimas de abusos o negligencia. Algunos expertos en bienestar infantil ven esperanzas en una nueva ley federal que da prioridad a los programas destinados a mantener a las familias unidas, pero a otros les preocupa que la ley desvíe recursos de los servicios de acogida para niños con problemas de comportamiento. Al mismo tiempo, algunas agencias de bienestar infantil basadas en la fe y apoyadas por los impuestos se han negado a colocar a los niños con posibles padres de acogida o adoptivos LGBT, lo que ha provocado un agrio debate cultural y batallas legales sobre los derechos religiosos.