Las Ciencias Penales
Este elemento es una expansión del contenido de los cursos y guías de Lawi. Ofrece hechos, comentarios y análisis sobre las ciencias penales. Puede ser de interés lo siguiente:
- Introducción al Derecho Penal (etiqueta)
- Enciclopedia de las Ciencias Penales
- Prostitución de Menores
- Prácticas del Control de los Delitos
- Política de Control de la Delincuencia
- Glosario de Delincuencia Juvenil
- Delincuencia Juvenil
- Delincuencia de Menores
- Comportamiento Delictivo
- Ciencias Auxiliares del Derecho Penal
Economía y Crimen
Los motivos económicos suelen estar en el origen de los comportamientos delictivos con ánimo de lucro. El comportamiento delictivo, excluyendo el provocado por trastornos de la personalidad o impulsos emocionales irracionales, obedecería a la regla de la racionalidad. Es decir, el delincuente sería sensible tanto a los beneficios como a los costes estimados de su comportamiento, y muchos de éstos pertenecen al ámbito del riesgo de castigo. Sobre este tema, véase más en la economía del crimen.
El Análisis Económico en el Estudio de la Delncuencia
La más conocida de las teorías económicas de la delincuencia es la formulada por el premio Nobel Gary Becker, que parte del supuesto de que los delincuentes son seres racionales impulsados a actuar por la maximización de su propio bienestar.
El comportamiento delictivo como decisión racional
Becker explica el comportamiento de un hipotético delincuente racional informado sobre los costes y beneficios de sus decisiones, es decir, capaz de evaluar si cometer una acción delictiva como alternativa al comportamiento legal y cuándo hacerlo. Una abstracción necesaria de la que se desprende una implicación de política criminal, que para reducir la cantidad de ese “comportamiento criminal racional” sería necesario un sistema de justicia penal igualmente “racional”. Es decir, capaz de dirigir su actividad compuesta por el derecho penal, la acción represiva y la actividad judicial hacia la consecución del objetivo de reducir el comportamiento delictivo con los menores costes económicos, sociales y de libertad posibles. En esta vertiente, la de los costes, se fundamenta la hipótesis de la “prevención penal” especial o general, también llamada “disuasión”, según la cual los comportamientos delictivos tenderían a variar con respecto a un aumento de la probabilidad y de la severidad de la pena. En resumen, ¿cuánto castigo para cuánta reducción de la delincuencia?
La hipótesis de la disuasión
Para cada delito, en efecto, sería necesario identificar tanto los proxies de la pena esperada (es decir, la probabilidad de ser identificado, condenado y detenido y la duración media de la pena hipotética para ese delito), como las demás variables vinculadas a los costes de oportunidad del comportamiento delictivo (nivel de desempleo, cantidad y distribución de los ingresos), así como otras variables sociodemográficas como la composición de la población por edad, raza, porcentaje de residencia en zonas urbanas, que influyen en la decisión de cometer un delito.
Ciclo económico y delincuencia
Quizá no se haya captado suficientemente el otro aspecto de la fórmula de Becker, el de la variable u, es decir, todas aquellas condiciones económicas, sociales y culturales que, de mejorar, podrían constituir incentivos para la actividad legal, disminuyendo así la propensión a la actividad delictiva. Es un espacio dejado a la prevención social, es decir, a todo ese complejo de situaciones que pueden modificarse mediante la creación de oportunidades de ingresos y su distribución, oportunidades educativas y de formación, apoyo psicológico, que conducen a apoyar al individuo en su comportamiento legal y a desalentar la desviación. ¿Puede reducirse el comportamiento delictivo actuando en este frente? ¿Puede afirmarse que una mejora de las condiciones económicas desalienta la delincuencia? Las respuestas parecen ser predominantemente negativas, al menos a la luz de la investigación sobre la relación entre las condiciones económicas y la delincuencia.
La elección de la sanción óptima
El análisis económico del comportamiento delictivo también tiene implicaciones políticas. Sus desarrollos han influido indirectamente en la necesidad de aumentar la racionalidad de los sistemas de justicia penal mejorando su eficacia y optimizando su eficiencia y justicia. Se trata de un problema que se discute más en los países de derecho anglosajón que en los de derecho civil, donde la rigidez de los códigos, los procesos de toma de decisiones de los tribunales y las penas impuestas se ajustan mal a los parámetros de eficacia y eficiencia.
El problema de qué pena aplicar a un delito determinado es un problema económico, si se tiene en cuenta que la elección de la pena es también un problema de asignación de recursos y no sólo de justicia.
La Delincuencia Económica y sus Formas
La distinción tradicional entre delincuencia violenta y de apropiación se refiere a la relación medios-fines. El asesinato por sí mismo es violencia mientras que el robo es violencia con fines apropiativos. El robo, por otra parte, sólo es un delito apropiativo si no implica elementos de violencia. Otras distinciones entre comportamientos delictivos reflejan las categorías jurídicas que los describen y las infracciones penales que los identifican: delitos contra la persona, delitos contra la propiedad o delitos contra la administración pública, o asesinato, robo, hurto, etcétera. El concepto de delito económico no es jurídico sino criminológico.
Delincuencia de cuello blanco
La delincuencia de cuello blanco es el concepto utilizado por el criminólogo estadounidense Edwin H. Sutherland para explicar la delincuencia económica prestando especial atención a los delincuentes y a su posición en la estructura social y productiva a la que pertenecen.
Las propias encuestas estadísticas, según este autor, adolecían de este estereotipo, pues seguían métodos de registro de las actividades delictivas que eran en sí mismos discriminatorios, ya que se referían a los delitos violentos y de apropiación cometidos por las clases más pobres, mientras que dejaban de lado los delitos económicos cometidos por sujetos socialmente privilegiados.
Delitos societarios
En una fase posterior de su investigación sobre la delincuencia de cuello blanco, Sutherland desplaza el centro de atención del individuo que comete delitos económicos al contexto empresarial y profesional en el que se cometen estos delitos.
Con el tiempo, también se habla de delincuencia organizativa, refiriéndose a la estructura organizativa de la que forma parte el delincuente, independientemente de si se trata de una entidad pública o privada.
Delitos contra las empresas: delitos laborales e informáticos
Los delitos laborales pueden definirse como todas aquellas conductas perpetradas por empleados de una empresa en perjuicio de ésta. Esta categoría incluye una variedad de actos cometidos tanto por trabajadores ordinarios como por trabajadores de cuello blanco. Sin embargo, son precisamente los delitos de estos últimos los que, mejor que los primeros, pueden calificarse de delitos económicos.
Los delitos laborales pueden dividirse al menos en tres tipos: robo, corrupción y fraude, que se explican en otro lado.
Existe un tipo más general de delitos contra las empresas cometidos desde el exterior, vinculados a problemas de seguridad, que consisten en amenazas del crimen organizado y de movimientos terroristas y comportamientos extorsionadores relacionados.
Otra amenaza para las empresas es la ciberdelincuencia. Entre sus autores se encuentran los comúnmente denominados hackers, un concepto que no refleja los diferentes tipos de piratas informáticos. Es más apropiado distinguir entre hackers y crackers.
La delincuencia informática, o ciberdelincuencia, comprende una variedad de tipos delictivos diferentes. El desarrollo de las redes informáticas y los procesos de globalización económica- o internacionalización de la economía- han deslocalizado, entre otros, el comercio y las inversiones financieras al aumentar el número de transacciones en línea. El derecho de alta tecnología se está convirtiendo en la respuesta jurídica necesaria a la evolución de las tecnologías y a su distorsión con fines apropiativos y fraudulentos. La eficacia de esta respuesta depende de la capacidad de revisar tanto los procesos de formación y contratación de personal para la regulación civil y administrativa como para la justicia penal.
Las causas
La dificultad de las explicaciones etiológicas de la delincuencia, en general, aumenta en el caso de la delincuencia económica, cuyas propias definiciones son inciertas. Las teorías positivistas que buscan una causa para explicar el acto delictivo parecen, cuando menos, anticuadas, tanto en lo que se refiere a la delincuencia tradicional como a la delincuencia económica y organizada.
Delincuencia económica y delincuencia organizada
Las definiciones de la delincuencia económica se centran en el paradigma de origen, el del cuello blanco, es decir, el delincuente, y tienen poco en cuenta la dinámica organizativa y estructural que caracteriza hoy en día el comportamiento delictivo de las estructuras corporativas legales.
La zona gris en la que se solapan la delincuencia organizada y la delincuencia económica debe investigarse y explicarse más a fondo. Se trata de una zona en la que las actividades delictivas y los propios delincuentes se mezclan con actividades legales, empresas y profesionales que operan en el marco de la legalidad. La expansión de este ámbito aumenta los niveles de corrupción y contamina los sistemas económicos nacionales.
La tendencia a la que asistimos hoy en día permite afirmar que, por una parte, la delincuencia organizada comete cada vez más delitos de carácter económico con el objetivo de aumentar sus ganancias y, por otra, los delincuentes de cuello blanco se organizan, se especializan y ofrecen su cooperación a la delincuencia organizada tradicional. A la luz de investigaciones recientes.
Las empresas delictivas de segunda generación hacen de la estructura organizativa su punto fuerte. Se dedican a la producción de bienes y servicios ilegales, a menudo también gestionan actividades en los sectores legales de la economía (como el blanqueo de dinero) y se infiltran en los circuitos financieros y comerciales a escala local, nacional e internacional.
Cuando hablamos de interdependencias entre delitos económicos como el fraude, el blanqueo de capitales y la corrupción (podrían añadirse otros), nos referimos al hecho de que estos tres delitos suelen estar funcionalmente interrelacionados dentro del mismo esquema delictivo. Uno de ellos representa el resultado final mientras que los otros dos son delitos intermedios necesarios para lograrlo.
Cuando el objetivo final es la corrupción, el fraude y el blanqueo de dinero son las herramientas para conseguirlo, el primero al principio de la cadena y el segundo al final.
En lo que respecta a los grupos delictivos organizados tradicionales, su objetivo son los delitos económicos con el fin de maximizar las oportunidades y, al mismo tiempo, minimizar los riesgos… Véase también:
- Riesgo Legal
- Riesgo País
- Aversión al Riesgo
- Riesgo Subjetivo
- Riesgo Percibido
- Riesgo Objetivo
- Riesgo Funcional
- Riesgo Comparativo
- Conductas de Riesgo
- Caracteres del Riesgo
- Riesgo Moral
De hecho, eligen un campo de acción en el que las ventajas en términos de beneficios superan a las desventajas en términos de aplicación de la ley (el riesgo de ser identificados, detenidos y procesados y de que se les confisquen sus bienes).
Delincuencia y Mercados
Hay una serie de mercados que son vulnerables a la influencia de las empresas delictivas: se caracterizan por un alto nivel de corrupción en la obtención de licencias y autorizaciones que impide la participación de las empresas que utilizan métodos legales.
Basado en la experiencia de varios autores, mis opiniones, perspectivas y recomendaciones se expresarán a continuación (o en otros lugares de esta plataforma, respecto a las características en 2026 o antes, y el futuro de esta cuestión):
Efectos en los mercados de productos
La infiltración de actividades ilegales en la economía legal priva a esta última de recursos, reduce las perspectivas de desarrollo de un país, disminuye la productividad del trabajo y aumenta los precios de los bienes de consumo. Además, como la empresa ilegal no paga impuestos, también perjudica al sistema legal.
Efectos en el mercado laboral
La delincuencia económica también afecta al mercado laboral, especialmente en los lugares que sufren un “desempleo estructural”. El control criminal de la mano de obra constituye un instrumento de control del territorio y de presión sobre las empresas legales, con el consiguiente fortalecimiento de las organizaciones criminales.
Efectos sobre el mercado de capitales
Las estimaciones sobre el volumen de capital procedente de las actividades delictivas son poco fiables. Las cifras varían y son más el resultado del desarrollo de modelos econométricos que de estimaciones reales de las que extraer conclusiones.
Se trata de una alteración significativa del mercado de capitales y de una gran ventaja para la economía criminal y su infiltración en la legal. De hecho, la empresa que se financia con capital criminal tiene una ventaja sobre la que tiene que adquirirlo en el mercado de capitales y que, en última instancia, corre el riesgo de ser excluida porque es menos competitiva que la primera, que puede permitirse precios más bajos precisamente por los menores costes. Esta distorsión del mercado de capitales sirve también para reforzar las organizaciones criminales y su control del territorio, especialmente entre las pequeñas empresas. A menudo se produce un circuito perverso por el que la disponibilidad de capital criminal invertido en negocios legítimos debilita a los negocios legales, convirtiéndolos en presa fácil para el empresario criminal y configurando todos los elementos para un monopolio criminal de ciertos productos en determinadas zonas. Un proceso, éste, que incluso puede verse reforzado por la dificultad de la empresa legal para obtener crédito legal y, por tanto, su necesidad de recurrir al capital ilícito a través de la usura.
Revisor de hechos: Lucca
Ciencias Penales
Esta sección introducirá y discutirá las dinámicas cambiantes de ciencias penales, con el objetivo de examinar su desarrollo actual.[rtbs name=”derecho-penal”]
Recursos
Véase También
- Introducción al Derecho Penal
- Violencia Sexual
- Victimización Delictiva
- Sistema de Justicia Juvenil
- Política de Justicia Juvenil en Japón
- Pandilla
- Libertad Condicional
- Justicia Juvenil en Japón
- Historia de las Pandillas
- Delito
- Administración de Justicia Juvenil
- Derecho Penal
- Ciencias del Derecho
- Delincuencia
- Delincuencia (etiqueta)
- Delincuencia Internacional
- Derecho Penal
- Criminología (etiqueta)
- Historia de la Criminología
- Historia de la Justicia Penal
- Justicia Juvenil
- Justicia Penal
- Procedimiento Penal
- Teorías de la Delincuencia (etiqueta)
- Tipos de Delitos
- Victimización
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1 comentario en «Ciencias Penales»