La Corte Centroarnericana de Justicia o de Cartago, creada mediante el Protocolo suscrito en Washington, D. C., en el año de 1907, sentó ciertos precedentes universales sobre el establecimiento de un Tribunal de Justicia de carácter internacional vinculatorio y al cual tuvieran acceso como parte activa los particulares frente al Estado. Esta Corte o Tribunal, en su efímera existencia, ayudó a la solución de diferencias entre los Estados a través de resoluciones judiciales que permitieron mantener la paz regional en época tan convulsiva. La vigencia de la Corte Centroamérica de Justicia reviste excepcional
importancia por razón del momento político que caracteriza a los países
centroamericanos. Se estima que para que la paz del Istmo sea duradera y permanente es necesaria la existencia de un control jurisdiccional que impida que los Estados puedan arrogarse derechos que no tienen, o convertirse en poderes arbitrarios nugatorios de toda justicia. Las facultades que se le atribuyan con carácter excluyente, son jurisdiccionales. Se crea así un Órgano Supranacional que permitirá resolver los problemas propios del “Sistema de la Integración Centroamericana” en forma pacífica y civilizada.