Los refugiados son considerados como uno de los grupos de mayor riesgo para los trastornos mentales. Sin embargo, sabemos que los efectos de la guerra y el desplazamiento forzado no son determinantes. La sostenibilidad de los servicios sanitarios y psicosociales, la garantía de las mejores prácticas, los enfoques basados en la evidencia y la promoción del acceso a los servicios podrían ser los siguientes pasos. Además, una dirección importante para la investigación es distinguir las necesidades de las diversas subpoblaciones de refugiados de interés: las personas con trastornos mentales debidos a factores ambientales, para las que pueden ser útiles las intervenciones grupales no clínicas; las personas cuyas reacciones de estrés traumático son graves, incapacitantes y con pocas probabilidades de resolverse espontáneamente y que pueden beneficiarse de psicoterapias breves y estructuradas; los casos más complejos relacionados con traumas que pueden beneficiarse de una rehabilitación a más largo plazo; las personas con enfermedades mentales graves que necesitan una serie de intervenciones generales; y los grupos especiales, como las mujeres expuestas a la violencia de género, que pueden requerir una intervención cultural y sensible a las cuestiones de género. Este texto se centrará en los refugiados que se desplazan a otros países. En primer lugar, ofrecerá definiciones y datos sobre los refugiados. También se investigará en una sección los modelos teóricos que se han desarrollado para comprender mejor la salud mental, los trastornos mentales y la capacidad de recuperación de los refugiados.