Colonialismo en África
Los historiadores imperialistas hablaban sobre todo de forma positiva de las políticas de los gobiernos coloniales y de las actividades de los auxiliares coloniales, desde los comerciantes europeos hasta los misioneros. Cuando sus relatos mencionaban a los africanos, era para condenar sus sociedades y culturas o para relatar su occidentalización o modernización. Los que se resistieron a la conquista o al dominio colonial fueron descritos como atávicos, mientras que los que colaboraron o aceptaron el régimen colonial fueron alabados por su previsión y sabiduría. De hecho, el estudio en profundidad de las sociedades africanas se dejó en gran medida en manos de la antropología, que, con su presente etnográfico, exoneraba el colonialismo. Los historiadores nacionalistas ofrecieron una revuelta ideológica y metodológica contra la historiografía imperialista. Utilizando nuevas fuentes, como la tradición oral, la lingüística histórica y la antropología histórica, junto con fuentes escritas y arqueológicas, hicieron una crónica de las historias de los estados y sociedades africanos antes de la conquista colonial europea y celebraron el crecimiento y el eventual triunfo del nacionalismo durante la era colonial. Trataron de desentrañar minuciosamente la actividad, las adaptaciones, la elección y la iniciativa africanas.