Ilíada
En el caso de La Ilíada, el poeta se sumerge en su relato nueve años después de la Guerra de Troya, en el momento en que estalla una disputa personal entre el rey aqueo, Agamenón, y el mayor guerrero aqueo, Aquiles. Dado que el poema comienza en medio de cosas como ésta, el incidente incitador de La Ilíada es diferente del incidente incitador de la propia guerra de Troya. Curiosamente, sin embargo, los dos incidentes incitadores se reflejan mutuamente. Es importante destacar que Homero no narra la conclusión de la Guerra de Troya en sí. En su lugar, el poema termina con una nota de dolor y luto y con la promesa de que la guerra se reanudará con toda su fuerza al día siguiente. Como tal, el final de La Ilíada se hace eco poderosamente del tema de la persistencia de la guerra.