Inteligencia Igualitaria
Este texto analiza la “inteligencia igualitaria”, que parte de la presuposición de la igualdad y trata de verificar su existencia. En última instancia, este texto también enseña muy poco sobre la capacidad del individuo para pensar o resolver problemas, sino que se ocupa de las diferencias, si las hay, entre la capacidad de una mente y otra. La respuesta que se da en el artículo a la pregunta “¿Qué es la inteligencia?” es que la inteligencia es uno de los conceptos que trata de definir la capacidad intelectual, y su singularidad radica en que trata de explicar la tensión entre esta capacidad intelectual y el orden social en el que opera. Jacotot, seguido de Jacques Rancière, prefirieron seguir llamando al fenómeno que examinaban con un nombre tan radicalmente relacionado con la desigualdad: inteligencia, porque, aunque no lo dijeran explícitamente, querían atacar la cuestión principal en disputa: la cuestión de la igualdad misma. Evidentemente, el presupuesto crítico de la igualdad de las inteligencias no tiene cabida en una realidad social si ésta ya fuera igual. En efecto, Jacques Rancière y Jacotot lo situaron precisamente en una sociedad que clasifica, mide, evalúa numéricamente, empeñándose, así, en demostrar que las inteligencias no son más que iguales. La elección de hablar de igualdad utilizando la palabra inteligencia es importante, ya que este uso no permite una vía de escape para la cuestión de la igualdad, situándola más bien en el centro de la disuasión respecto a la inteligencia. Jacques Rancière no quiere saber cómo funciona la mente o qué es el entendimiento; sólo toma esta cuestión en la medida en que se refleja en la noción o posibilidad de igualdad.