Yo
Durante el periodo comprendido entre el final de la infancia y la niñez media (hasta los 7 años), el niño llega a ser capaz de hacer comparaciones entre un yo pasado y un yo presente (“ahora sé leer”), pero confunde las habilidades deseadas (“sé leer”) con las habilidades reales (sólo lleva una semana en primer curso…). Estas comparaciones entre un yo pasado y un yo presente, a menudo idealizado, sostienen autopercepciones extremadamente positivas. Durante este periodo, los niños empiezan a darse cuenta de que las personas implicadas en su socialización (padres, profesores, etc.) tienen un punto de vista particular sobre ellos y su comportamiento. Es el inicio del proceso del “yo espejo social”, por el que las reacciones de los demás les proporcionarán información sobre la persona que son, del mismo modo que un espejo les da información sobre su aspecto físico.