ALCA
Estados Unidos y América Latina se han resistido durante mucho tiempo a lo que la geografía parece dictar: una relación interamericana especial construida en torno a los flujos de comercio e inversión abiertos. La política exterior de Estados Unidos se ha centrado generalmente en otras regiones del mundo -sobre todo en Europa y Asia- y ha evitado los favoritos regionales en favor de un alcance global. En América Latina, los nacionalistas de derecha e izquierda han preferido limitar su dependencia del poder de Estados Unidos diversificando sus relaciones a través de lazos más fuertes con Europa u otras naciones latinoamericanas. No obstante, ha habido períodos en la historia en los que América Latina ha tendido la mano a Estados Unidos y éste ha respondido afirmativamente. La década de 1990 fue uno de esos periodos, y la pieza central de esa cooperación interamericana, en ese período, fue el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA). El futuro del Área de Libre Comercio de las Américas, por lo ocurrido en su historia, sigue siendo incierto. ¿Se ha perdido una oportunidad histórica, o simplemente el hemisferio ha experimentado una pausa en la larga marcha hacia la integración económica regional?