Conciencia Moral
Este elemento es una ampliación de los cursos y guías de Lawi. Ofrece hechos, comentarios y análisis sobre la conciencia moral. Puede interesar también lo siguiente:
- Teología Moral
- Solución al Problema del Mal
- Ramas de la Teología
- Patriotismo en la Teologia Moral
- Moralidad
Conciencia moral en relación con la Teología
Conciencia moral, la propia conciencia de libertad que tiene el ser humano determina que sus actos sean susceptibles de recibir una calificación moral, es decir, que puedan ser juzgados como buenos o malos. De acuerdo con la práctica tradicional en la teología cristiana son tres las fuentes de la moralidad: el objeto elegido, el fin perseguido y las circunstancias. Aunque éstas no puedan cambiar por sí mismas la calidad moral de un acto, sí pueden aumentar o disminuir la bondad o malicia del mismo.
Todas las religiones han desarrollado, de un modo u otro, un código de comportamiento respecto a sus fieles. Ello no impide que en la actualidad se reconozca de forma genérica que existe una autonomía de la moral, elemento que establece qué valores concretos, como la dignidad del individuo, su igualdad ante la ley o la igualdad de los sexos, no requieran una sanción especial por un precepto de naturaleza religiosa. [1]
Aspectos Generales de la Conciencia moral
La conciencia es el sentido interno de lo que es moralmente correcto y malo. El psicoanalista austríaco Sigmund Freud sostuvo que la conciencia es el superego.
El teólogo inglés Joseph Butler, el principal teórico de la conciencia en la ética, vio la voz de la conciencia como’ la vela del Señor’. Argumentó que la conciencia es la parte de la naturaleza humana que nos guía hacia la integración moral del ser. Los críticos de las teorías de la conciencia argumentan que la idea de la conciencia es una medida poco fiable de la capacidad de una persona para elegir el derecho sobre el mal o el bien sobre el mal.
Desarrollo de la conciencia
Un bebé reacciona al principio del placer y es muy egocéntrico, no en el sentido de ser egoísta, sino como una preocupación adecuada por la auto-preservación. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). El alimento y la atención cariñosa dan placer y el bebé expresa necesidades llorando. A medida que una persona envejece, parte del desarrollo natural es aprender a tomar decisiones y juzgar los efectos de esas decisiones sobre otras personas. Esto es cuando la idea de la conciencia entra en juego.
La conciencia ha sido descrita como un sentimiento o voz interior que parece “hablar” a la gente acerca de lo que es moralmente correcto e incorrecto. Algunos piensan que la existencia de la conciencia está determinada por las influencias en la vida de una persona; depende de cómo una persona es educado y es el comportamiento que hay que aprender.
Preso de conciencia
Un preso de conciencia es una persona confinada por sus creencias o opiniones, generalmente disidentes políticos o objetores de conciencia. Amnistía Internacional hace campaña para la liberación de esos presos. Entre los ejemplos notables de presos de conciencia figuran Nelson Mandela, que fue encarcelado en Sudáfrica de 1964 a 1990 debido a sus creencias contra el apartheid (véase su definición, el apartheid en Sudáfrica y la Convención Internacional sobre la Represión y el Castigo del Crimen de Apartheid, adoptada en Nueva York el 30 de noviembre de 1973) (la separación de los sudafricanos negros y blancos).
Autor: Williams
Las consecuencias morales del crecimiento económico
La revista “Libros de Empresa y Economía” publicó una reseña sobre el libro “The Moral Consequences of Economic Growth”, del profesor Friedman:
“EN LAS ÚLTIMAS décadas ha proliferado la literatura, tanto teórica como empírica, sobre los factores que impulsan el crecimiento económico.
Otros Elementos
Por otro lado, también suscitan interés entre los economistas los aspectos éticos y morales de la economía. Por ello, el título del libro objeto de esta reseña puede generar en un primer momento cierta expectación para aquellos lectores interesados en ambos aspectos. Es muy difícil encontrar libros en los que ambos temas hayan sido objeto de estudio en una misma publicación. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). Salvo el libro de Stivers (1976) y los que se centran en el ámbito del crecimiento (uno de los más recientes es el de Gasper, 2004), son pocas las publicaciones dedicadas a estudiar los dos aspectos.
Si bien el título del libro del profesor Friedman parece presagiar que la carencia de este tipo de literatura va a ser paliada, pronto el lector se dará cuenta de que solo es un espejismo. La palabra moral aparece únicamente en la portada y ningún epígrafe o capítulo la recoge en su título.
En efecto, como indica el autor en la página 4, el objetivo fundamental del libro es desarrollar la hipótesis de que el crecimiento económico estable propicia mayor tolerancia y movilidad social.Entre las Líneas En este sentido, considera que en el comportamiento económico existen dos tipos de círculos: los virtuosos, en los que el progreso de la sociedad y el crecimiento económico se refuerzan mutuamente, y los viciosos, en los que el estancamiento económico conduce a la violencia y a comportamientos menos democráticos. Precisamente, en dichos círculos se presentan comportamientos de índole moral que hay que considerar.
Para defender su postura, Friedman emplea no solo datos económicos sino también aspectos históricos y culturales. Esta metodología es, precisamente, uno de los puntos fuertes y positivos, aunque también es una debilidad del libro, como ya expondremos más adelante. A su vez, hay que indicar que en el desarrollo de sus ideas no hay una exposición clara de cuáles son los valores morales que defiende Friedman ni se podría decir exactamente cuáles son “las consecuencias morales” del crecimiento.Entre las Líneas En efecto, en el libro no se presentan aportaciones éticas ni morales, no existe preocupación por comprobar si tiene cabida el imperativo categórico de Kant, por poner un ejemplo, o la aportación de ningún otro filósofo. No hay tampoco ningún apartado en el que se discuta cuáles son los valores éticos que deben defenderse en la sociedad y si el crecimiento económico los afecta positiva o negativamente.
Lo que acabamos de exponer no significa que el libro carezca de interés ni que el desarrollo de los temas no sea riguroso.
Pormenores
Por el contrario, a lo largo de sus capítulos nos ofrece una visión cultural y económica de la generación y de las implicaciones del crecimiento en algunos países. Para alcanzar su objetivo, la obra está dividida en cinco partes. La primera se centra en el crecimiento, estableciendo la relación entre este último y la ideología expuesta por la Ilustración (movimiento intelectual del siglo XVIII, que también recibe el nombre de Siglo de las Luces; véase sus características) respecto al progreso moral. La segunda analiza la evolución de la economía norteamericana. La tercera expone el comportamiento de Gran Bretaña, Francia y Alemania. Los temas relacionados con el desarrollo y la globalización son objeto de atención en la parte cuarta.Y, finalmente, la parte quinta recoge una serie de recomendaciones políticas para el caso de los Estados Unidos.
En todas estas partes se incluyen los ingredientes más importantes para analizar los efectos y factores que se relacionan con el crecimiento económico: pobreza, distribución de la renta, confianza, educación, capital físico, tecnología, etc.
Otros Elementos
Por otro lado, se hace hincapié en las externalidades y en los comportamientos microecónomicos y psicológicos para favorecer el crecimiento, dejando vía libre al Gobierno para actuar a través de sus políticas.
En este sentido, las instituciones van a desempeñar un papel relevante. Su cometido fundamental, para Friedman, es mantener el “imperio de la ley” (rule of law), proporcionar educación y también parece sugerir que deben promocionar la ciencia y la tecnología para hacer a las naciones más competitivas.
En cuanto a los beneficios que se derivan del crecimiento, Friedman hace especial hincapié en que a través de él se consigue una sociedad más abierta y tolerante. Desde su punto de vista, existe un efecto feedback entre crecimiento y democracia, tratándose de una relación compleja y difícil de determinar.Entre las Líneas En este orden de cosas, defiende la idea de que aquellos países que están menos desarrollados son los menos democráticos y presentan un mal funcionamiento de sus respectivas instituciones, lo que dificulta su crecimiento.
Por el contrario, el crecimiento económico estable da lugar a una serie de comportamientos morales en la sociedad, haciéndola más tolerante, democrática y abierta, aunque estos comportamientos no quedan perfectamente delimitados en el estudio de Friedman, como ya se ha indicado. Y, ante la dificultad de desarrollar el correspondiente análisis empírico para defender su postura, el autor opta por analizar los distintos comportamientos culturales, especialmente los literarios.
Éste es, sin duda, un elemento interesante y, en cierta medida, novedoso en este tipo de análisis, pero, por desgracia, es bastante sesgado.Entre las Líneas En efecto, Friedman, se centra en las aportaciones de escritores de lengua inglesa, especialmente estadounidenses, tales como, Scott Fitzgerald, Steinbeck, Dean Howells, Dickens, Trollope y Gaskell, entre otros. Sus novelas son utilizadas por Friedman para considerar los aspectos morales derivados del crecimiento y, en muchos casos, para mostrar la degradación moral que en ocasiones se ha producido.
Basado en la experiencia de varios autores, mis opiniones, perspectivas y recomendaciones se expresarán a continuación (o en otros lugares de esta plataforma, respecto a las características en 2026 o antes, y el futuro de esta cuestión):
Si bien, como hemos indicado, éste es un aspecto interesante, es, a su vez, insuficiente. No solo porque no se contemplan otros autores que también han ofrecido la perspectiva moral del progreso económico, como es el caso de Thoreau en Estados Unidos, o de Balzac, Zola y Thomas Mann en el entorno no anglosajón, sino que incluso en el caso de algunos de los autores considerados, se dejan de citar otras publicaciones que también ofrecen una visión moral de otros ámbitos sociales. Un ejemplo de ello es Trollope, del que Friedman se centra en su The Way We Live Now, obra sin duda importante para conocer los problemas derivados de la especulación y los comportamientos antisemitas, pero también debería considerar las novelas recogidas en la serie The Barchester Towers, donde se analizan los problemas morales de la sociedad rural derivados del progreso.
En definitiva, a pesar de lo que acabamos de comentar, el libro del profesor Friedman es un trabajo interesante, que nos introduce en los aspectos relacionados con el crecimiento y de algunas consecuencias derivadas del mismo, desde una perspectiva no esencialmente empírica, sino considerando la evolución histórica e introduciendo elementos culturales.”
Recursos
[rtbs name=”informes-jurídicos-y-sectoriales”][rtbs name=”quieres-escribir-tu-libro”]Notas y Referencias
- Basado en la información sobre conciencia moral de la Enciclopedia Encarta
Véase También
- Esquema de Teología
- Consideraciones Éticas en la Investigación
- Conciencia
- Complementariedad entre el Derecho y la Moral
- Teoría del Derecho Moral
- Teología Calvinista
- Problema de la Maldad
- Natura Naturata
- Moral según el Cristianismo
- Moral
- Legitimidad Moral
- Jerarquía de Valores
- Filosofía Moral Moderna Temprana
- Existencia de Varios Sistemas Morales
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La mayoría de los estudiantes, posiblemente más idealistas que la media, también se sienten muy desanimados con la economía, tanto por razones científicas como morales, por el egoísmo esencial que se acepta e incluso se celebra en la teoría económica básica que se encuentra en los libros de texto de introducción a la economía. Esta perspectiva nos fue hecha aún más fuerte en Utah. Los estudiantes de una Universidad son virtualmente todos mormones practicantes (Mormón es una denominación cristiana también conocida como “La Iglesia de los Santos de los Últimos Días”, la cual es muy fuerte especialmente en Utah y los estados adyacentes). Son entrenados en casa para pensar en su relación con Dios y luego la familia primero, la comunidad segundo y luego la comunidad mundial. La mayoría viajan a un país extranjero cuando son adolescentes como parte de su preparación para la vida. Cuando toman la Introducción a la Economía, se les dice en sus libros de texto que el neoclásico básico comienza con la suposición de que los humanos son “racionales”, racional que significa completamente egoísta, o al menos egoísta, y principalmente materialista. Esto les parece erróneo, y rechazan sus libros de texto de economía básica”.
Bueno, nos parece que también está mal. También parece que la mayoría de nuestros estudiantes en el norte de mi país están equivocados moralmente y con respecto a su propia motivación. En particular, parece erróneo para la mayoría de nuestros estudiantes porque tienen un alto sentido de idealismo hacia la naturaleza y hacia otras personas, ninguno de los cuales desean ver sacrificado por meros bienes y servicios económicos egoístas y a menudo superfluos. Esto es especialmente cierto cuando ven el mundo que les rodea como un mundo lleno de hiper-riqueza comprada a un enorme costo para el medio ambiente y las enormes discrepancias entre ricos y pobres. Quieren algo más, y lo han encontrado, en gran medida, en otras facetas más sostenibles que enseñamos en nuestros cursos de economía. Pero no se si con las pandemias todo esto mejorará.
La mayoría de los economistas bien informados, cuando se les presiona, reconocen al menos algo de esto, pero la economía como disciplina sigue adelante año tras año con pocos cambios reales en la forma en que nuestros jóvenes se inculcan en esta augusta empresa. Este punto de vista no es simplemente nuestro, sino que fue evidente para la mayoría de nuestros estudiantes (especialmente aquellos con un enfoque, o al menos una experiencia razonable con las ciencias naturales). Aunque nuestros estudiantes pueden aprender los principios de la economía en su primer curso en esa materia y pueden pasar e incluso hacer bien los exámenes, generalmente no creen, o apenas, en los conceptos que se les enseñan allí. Debido a que muchos de los principios les parecen poco realistas, a menudo se aburren profundamente. A veces usan palabras muy duras para describir su incredulidad en lo que se les enseña. Pues bien, estamos de acuerdo con ellos y creemos que colectivamente hemos estado enseñando a algo así como un millón de jóvenes al año sólo en los Estados Unidos algo que podría considerarse razonablemente, en el peor de los casos, fabricaciones completas o, en el mejor de los casos, una perspectiva muy simplista e incompleta de la realidad y la riqueza de pensamiento que puede aplicarse a las cuestiones y problemas económicos.
Encontramos que hay muchos, muchos otros científicos y economistas que básicamente creen lo mismo que nosotros: que la economía neoclásica es intelectualmente corrupta en su núcleo. La economía se ha aislado en gran medida de las ciencias más duras, atrapándose a sí misma como una ciencia social completa al confiar en las leyes de la física tal como se conocían en el siglo XIX. Esta perspectiva es a veces llamada “hermética”, en el sentido de que la economía está completamente encerrada en su propio y estrecho mundo.
Como cierto apoyo a ese punto de vista, observamos que, hasta 2006, seis de los ocho últimos galardonados con el Premio Nobel de Economía eran personas cuyas obras cuestionaban, de diversas formas muy fundamentales, el paradigma neoclásico básico existente.
Comprender tu voz interior: Todos tenemos una voz interior. Nuestra voz interior es todo el parloteo que pasa por tu cabeza todo el tiempo. Lo difícil de tu voz interior es decidir qué parte del parloteo es el piloto automático de pensamientos que forman parte de tu proceso de pensamiento habitual y qué pensamientos son los de tu verdadero yo hablándote. Todos tenemos este parloteo en la cabeza, que no es más que una repetición de todas nuestras viejas creencias/patrones y hábitos. La mayoría de nuestras creencias y hábitos no son nuestros o son tan antiguos que ya no nos sirven.
Debes empezar a ser consciente de tu cháchara.
Algunos aspectos:
1. Cuando surja un acontecimiento o una situación negativa (que sabemos que acabará ocurriendo) – Escucha el parloteo de tu cabeza. ¿Vuelves a tu piloto automático habitual de “Por qué a mí” o “Estas cosas siempre me pasan a mí”?
Pregúntate: ¿cuál es la creencia sobre la situación? ¿Es una creencia mía o es una creencia que ya no me sirve?
Muchas de nuestras creencias son pensamientos subconscientes de la infancia, que para empezar no eran nuestros pensamientos/creencias, y es hora de purgar esos pensamientos y crear una nueva historia.
2. Cuando se produzca un acontecimiento o una situación negativa, pregúntate ¿Qué puedo aprender de esta situación/evento? ¿Qué cambios puedo hacer? Todo es un momento de enseñanza y aprendizaje. Míralo todo en su conjunto: lo que ahora parece malo suele tener un final más brillante.
Por ejemplo: Tengo una amiga que perdió su trabajo de 14 años y se sentía derrotada. Pasó por el típico: ¿Por qué yo? ¿Qué hice mal? etc. Pero cuando miramos el panorama general pudimos empezar a ver nuevas oportunidades y posibilidades. Cuando dejamos de centrarnos en lo que “no podemos” controlar, como la pérdida de su trabajo, y nos fijamos en lo que ella podía hacer, descubrimos un montón de nuevas opciones. El resultado: Unos años más tarde dirigía su propio negocio, que era uno de sus sueños.
Empecemos a escuchar nuestra voz interior y a seguir algunos de nuestros propios consejos. Por ejemplo:
1. Escucha tu voz interior y presta siempre atención a tus señales físicas. Cuando escuchamos nuestra voz interior y ésta se ha convertido en un crítico interior, tendemos a causar estrés a nuestro cuerpo y podemos sentir las señales inmediatamente. Por tanto, presta atención a las zonas del cuerpo en las que mantienes el estrés y, si sientes esos signos físicos de estrés mientras escuchas tu voz interior, puede que sólo sean tus pensamientos negativos de piloto automático.
Algunas zonas del cuerpo en las que mantenemos el estrés: estómago, dolores de cabeza, rechinar los dientes por la noche, que provoca dolor de mandíbula, tensión en la espalda, el cuello y los hombros, o simplemente dolor en todo el cuerpo.
2. Por la noche es cuando oímos todo ese parloteo: estás intentando dormirte y todo lo negativo se filtra. Éste es el momento de volver a entrenar a tu cerebro para que vea lo positivo haciendo una comprobación de gratitud. Todas las noches, antes de acostarte, haz una comprobación de gratitud preguntándote: ¿qué agradezco en la vida? Esto te permitirá despejar ese parloteo negativo y empezar a ver lo bueno. La gratitud también es una forma de meditación, así que te ayudará a desestresarte.
3. Tu voz interior te muestra lo que sientes de verdad. Presta atención al miedo que oyes. El miedo puede manifestarse como ira, resentimiento, mentalidad de víctima, etc. Pero suele ser miedo en el fondo. Es bueno escucharlo y afrontarlo para que no te detenga.
4. Tu voz interior es un amable recordatorio de todo el dolor y el sufrimiento por los que has pasado, para que no repitas el mismo error dos veces. Sacará a relucir la fea verdad para protegerte de ser reincidente. Escucha tu voz interior para aprender la lección.
5. Tu voz interior también trabaja mano a mano con tu intuición, especialmente con la de los demás. Te hará saber cuándo alguien que te importa se siente triste, solo, enfadado, etc., aunque esa persona no comparta sus sentimientos en voz alta. Sigue esa guía interior.
6. Por último, tu voz interior no dejará de darte la lata cuando no seas fiel a ti mismo, ¡pero de ti depende escucharla!