Historia de la Acción Humanitaria
Ese siglo XX de acción humanitaria planteó retos considerables, pero los miembros de la comunidad humanitaria sabían lo que hacían y cómo hacerlo. Proporcionaron un alivio que salvó vidas. Lo hicieron siguiendo varios principios básicos: la imparcialidad, ya que deben prestar ayuda en función de las necesidades, no de quiénes están siendo ayudados o dónde viven; la neutralidad, ya que deben evitar aparentar que actúan de manera que favorezcan a una u otra parte; y la independencia, ya que deben estar desvinculados de cualquier parte con intereses en el conflicto. Esto hace que los principios humanitarios sean apolíticos, una de las claves de su éxito. Si los estados creían que los esfuerzos humanitarios trataban de influir en los resultados o dar forma a los acuerdos de la posguerra, entonces rechazaban la entrada a los bienhechores entrometidos. Siguiendo su versión de Mateo 22:21: “Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”, los defensores de los principios humanitarios se aferraron a la ética y dejaron la política al mundo de los estados. En los años 90, todo cambió. La Guerra Fría fue historia, reemplazada por “nuevas guerras” que creaban complejas emergencias humanitarias. De hecho, estas nuevas guerras no eran tan nuevas, y las emergencias humanitarias siempre habían sido complejas, pero la comunidad internacional actuó como si nunca hubiera visto nada parecido.