Este texto se ocupa del tipo de cambio cruzado. A pesar de su atractivo político, los sistemas de doble tipo de cambio introducen graves ineficacias en el mercado de divisas. Los sistemas de doble tipo de cambio segmentan artificialmente el mercado de divisas. Cuando algunas actividades obtienen divisas a tipos menos costosos mientras que otras deben pagar más, el resultado es un sistema no transparente de subsidios a los sectores favorecidos e impuestos a los desfavorecidos. Este sistema distorsiona la asignación de recursos y reduce la producción y el crecimiento económico real, ya que las divisas dejan de ir a parar a las actividades más productivas. Los sistemas de doble tipo de cambio también crean incentivos para llevar a cabo actividades de despilfarro (es decir, actividades de búsqueda de rentas) como forma de obtener divisas a tipos preferentes. Los importadores, por ejemplo, pueden cambiar la composición de sus importaciones o realizar transacciones ilícitas para obtener un tipo de cambio más favorable. Los exportadores pueden recurrir a la subfacturación como forma de mantener las divisas fuera del país.