Fronteras del Ciberespacio
Las comunicaciones globales por computadora cruzan las fronteras territoriales, creando un nuevo ámbito de actividad humana y socavando la viabilidad (y la legitimidad) de aplicar leyes basadas en límites geográficos. Mientras estas comunicaciones electrónicas causan estragos en los límites geográficos, surge un nuevo límite, compuesto por las pantallas y contraseñas que separan el mundo virtual del “mundo real” de los átomos. Este nuevo límite define un ciberespacio distinto que necesita y puede crear nuevas leyes e instituciones legales propias. La creación de leyes basadas en el territorio y las autoridades que hacen cumplir la ley encuentran este nuevo entorno muy amenazante. Pero las autoridades territoriales establecidas aún pueden aprender a diferir a los esfuerzos de autorregulación de los participantes del Ciberespacio que se preocupan más por este nuevo comercio digital de ideas, información y servicios. Separadas de la doctrina vinculada a las jurisdicciones territoriales, surgirán nuevas reglas, en una variedad de espacios en línea, para gobernar una amplia gama de fenómenos nuevos que no tienen un claro paralelo en el mundo no virtual. Estas nuevas reglas jugarán el papel de la ley al definir la persona jurídica y la propiedad, resolver las disputas y cristalizar una conversación colectiva sobre los valores fundamentales.