Conspiración Política
En Europa, la matriz principal para el surgimiento de este mundo imaginario fue la Revolución Francesa, un acontecimiento inimaginable para muchos de sus contemporáneos, que atribuyeron su preparación y ocurrencia a minorías activas (jesuitas, protestantes, judíos, masones). En la teoría de la conspiración, la historia la siguen escribiendo los hombres -a veces con la ayuda de poderes ocultos- pero no las fuerzas sociales autoconscientes, como pudo postular el marxismo. Se trata de encontrar una nueva ley de la historia, en la que la voluntad hegemónica de actores sociales ocultos se imponga a las masas engañadas.