Mercados Derivados
Los contratos de futuros, ya sean firmes u opcionales, permiten a los inversores cubrirse o especular con los altibajos del mercado. Tomemos, por ejemplo, el caso de una empresa exportadora europea que debe recibir varios millones de dólares dentro de tres meses y que, por tanto, está expuesta al riesgo de las fluctuaciones monetarias. La empresa puede elegir entre varias estrategias. En primer lugar, puede decidir no cubrirse, en cuyo caso especula. Corre el riesgo de que el dólar se deprecie y de que su margen comercial disminuya como consecuencia de ello; pero si el dólar se apreciara, obtendría una ganancia. La segunda estrategia consiste en que la empresa decida cubrirse comprando un contrato a plazo a tres meses que le permita vender dólares (que recibirá) contra euros (su divisa de caja) a un tipo conocido como tipo a plazo, fijado hoy, es decir, el día de la firma del contrato; la empresa queda así cubierta contra una caída del dólar (subida del euro), pero no puede beneficiarse de ninguna subida.