Aunque las manifestaciones suelen considerarse, incluso en los textos legales, como actos que tienen lugar en la vía pública, es posible adoptar un concepto más amplio. En el pasado, en Estados Unidos y, en la década de 2010, en Alemania, los jueces han podido ofrecer ciertas garantías a la libertad de manifestarse en una propiedad privada abierta al público, como la explanada de un aeropuerto o una plaza propiedad de una empresa. Ante el fenómeno en curso de privatización del espacio público, esta cuestión es una de las grandes apuestas para el futuro de la libertad de manifestación. En un momento en que la libertad está siendo pisoteada en Ucrania y Rusia, se cuenta en esta plataforma digital una historia inspiradora. Una historia de la lucha por triunfos y derrotas.