▷ Sabiduría semanal que puedes leer en pocos minutos. Añade nuestra revista gratuita a tu bandeja de entrada. Lee gratis nuestras revistas de Derecho empresarial, Emprender, Carreras, Liderazgo, Dinero, Startups, Políticas, Ecología, Ciencias sociales, Humanidades, Marketing digital, Ensayos, y Sectores e industrias.

Moralidad de los Actos Humanos

▷ Lee Gratis Nuestras Revistas

La Moralidad de los Actos Humanos

Este elemento es una expansión del contenido de los cursos y guías de Lawi. Ofrece hechos, comentarios y análisis sobre la moralidad de los actos humanos. En especial, puede ser de interés consultar lo siguiente:

[aioseo_breadcrumbs]

¿Cuál es la diferencia entre moralidad y ética?

A menudo, los términos ética y moralidad se utilizan indistintamente, aunque algunas comunidades diferentes (académica, jurídica o religiosa, por ejemplo) harán ocasionalmente una distinción. De hecho, el artículo de Britannica sobre ética considera que los términos son lo mismo que filosofía moral. Aun entendiendo que la mayoría de los eticistas (es decir, los filósofos que estudian la ética) consideran que los términos son intercambiables, vamos a sumergirnos en estas distinciones.

Tanto la moral como la ética tienen que ver vagamente con distinguir la diferencia entre “lo bueno y lo malo” o “lo correcto y lo incorrecto”. Mucha gente piensa que la moralidad es algo personal y normativo, mientras que la ética son las normas de “lo bueno y lo malo” que distingue una determinada comunidad o entorno social. Por ejemplo, su comunidad local puede pensar que el adulterio es inmoral, y usted personalmente puede estar de acuerdo con ello. Sin embargo, la distinción puede ser útil si su comunidad local no tiene sentimientos fuertes sobre el adulterio, pero usted lo considera inmoral a nivel personal. Según estas definiciones de los términos, su moralidad estaría en contradicción con la ética de su comunidad. En el discurso popular, sin embargo, a menudo utilizaremos los términos moral e inmoral al hablar de cuestiones como el adulterio, independientemente de si se discute en una situación personal o comunitaria. Como puede ver, la distinción puede resultar un poco complicada.

Es importante tener en cuenta cómo se han utilizado los dos términos en el discurso en diferentes ámbitos para que podamos considerar las connotaciones de ambos términos. Por ejemplo, la moral tiene una connotación cristiana para muchos occidentales, ya que la teología moral ocupa un lugar destacado en la iglesia. Del mismo modo, la ética es el término que se utiliza en relación con los negocios, la medicina o el derecho. En estos casos, la ética sirve como código de conducta personal para las personas que trabajan en esos campos, y la propia ética suele ser muy debatida y polémica. Estas connotaciones han ayudado a orientar las distinciones entre moralidad y ética.
Sin embargo, hoy en día los especialistas en ética utilizan los términos indistintamente. Si quieren diferenciar la moral de la ética, corresponde al especialista en ética exponer las definiciones de ambos términos. En última instancia, la distinción entre ambos es tan sustancial como una línea trazada en la arena.

Revisor de hechos: Brite

Acto Moral: Los Actos Humanos y Su Moralidad en Relación a Ética

En este contexto, a efectos históricos puede ser de interés lo siguiente: [1] (Nota: esto es una continuación del texto sobre acto moral: los actos humanos y su moralidad que se haya en otra parte de esta plataforma online).

¿Pueden existir actos simultáneamente buenos y malos?

A la cuestión de si un acto puede ser en parte bueno y en parte malo, debemos responder que no, recordando el adagio: bonum ex integra causa, malum ex quacumque defectu; adagio que quiere decir que los acto no se pueden calificar como buenos, sino que más bien se llaman sencillamente malos, cuando en su objeto, o en alguna de sus circunstancias, o en el fin del agente hay algo en oposición con la regla de moralidad. Es claro que, cuando recurrimos a ese adagio, tenemos presente una razón de maldad que es tal que corrompe absolutamente el acto (es decir, una acción deshonesta, un fin pecaminoso, etc.).

Otra cosa es cuando se trata de una acción en sí buena a la que se le añade una circunstancia ciertamente no recta, pero que, siendo leve o superficial, no corrompe la esencia misma del a: entonces podemos hablar de una disminución de la bondad del acto moral, pero sin que llegue a hacerse malo. El que movido realmente por la misericordia, pero impulsado al mismo tiempo por la vanidad, hace una limosna a un pobre, o el que recurre a la narración de algo imaginario para mover a penitencia a un pecador, no practica en la limosna y en la exhortación acciones totalmente malas; tienen entrambas una parte buena. Con mayor razón, y sin posibilidad de duda, admitiremos como buenos aquellos acto cuyo objeto, fin y circunstancias generales son buenos, aunque en su ejecución se interfieran algunas faltas, p. ej., la oración que se haga entre distracciones en las que de algún modo se consiente o que no se rechazan con prontitud, etc. Con respecto al tema que también podría evocarse aquí del llamado acto de doble efecto o voluntario indirecto, véase en esta plataforma digital acto voluntario.

Otras divisiones de los actos morales

Tanto los acto morales buenos, como los malos, presentan varias divisiones. Enumeramos las principales.

Actos internos, externos y mixtos

A los constitutivos del acto moral pertenece, en primer lugar y sobre todo, el elemento interno, espiritual; en cuanto que el acto procede de la voluntad libre, previo conocimiento del entendimiento.Entre las Líneas En cualquier acto humano es ese elemento interno el fundamental, el realmente voluntario; por lo misma, el que propiamente constituye la moralidad del acto tradúzcase o no al exterior.

Detalles

Los acto externos, por aplicación de los sentidos y miembros corporales, son la puesta en acción del acto interior de la voluntad libre, partícipes de su misma moralidad formal. Por eso atribuyó Jesucristo toda la malicia del adulterio al deseo adulterino (cfr. Mt 5, 26); y se atribuye toda la bendición de la obediencia heroica de Abraham a la resolución, no llevada a cabo, de sacrificar lo más querido, porque sólo se detuvo por orden superior (cfr. Gen 22).Entre las Líneas En la realidad, fuera de algunos puramente internos, los acto morales son generalmente mixtos.

Moralidad: objetivo material y subjetivo formal

Cuando la inteligencia aprecia equivocadamente la relación de un objeto o de un acto con la norma de moralidad, distinguimos entre moralidad objetivomaterial y subjetivo formal. Existen acto subjetiva y formalmente buenos o malos, sólo porque el agente los aprehende como tales erróneamente. P. ej., quien robara para socorrer a un pobre, creyendo con ignorancia invencible (véase en esta plataforma: IGNORANCIA) que esta finalidad justificaba su acción, ejecutaría un acto objetiva y materialmente malo, pero subjetiva y formalmente bueno; y haría un acto malo quien retuviera como propietario algo que realmente le pertenece por cesión de su dueña anterior, pero que él piensa haberlo recibido sólo como préstamo.Entre las Líneas En este sentido suele decirse que el dictamen de la conciencia nunca es falaz, sino que la acción es real y efectivamente para el sujeto como la ha concebido e intimado la conciencia, enriqueciéndolo o aminorándolo en su ejecución conforme al dictamen dado por aquélla.

Actos buenas o malos intrínsecamente

Algunos acto son buenos o malos en sí mismos. Su propia condición los hace conformes o disconformes con el orden moral. Subordinados a Dios esencialmente, el blasfemo, el apóstata de la fe, el ladrón, actúan necesariamente en pugna con las exigencias de su naturaleza, de la recta razón, de la vocación de Dios. Debiendo respetar los derechos ajenos y contribuir al bien de la sociedad, quebrantaría el orden moral quien hurtara, asesinara, mintiera, etc. Todos estos actos decimos ordinariamente que son intrínsecamente malos; del mismo modo que decimos que es intrínsecamente bueno un acto de religión, de misericordia, de respeto a los mayores, aunque por razón de las circunstancias o del fin perseguido puedan perder total o parcialmente su bondad.Si, Pero: Pero la relación de conveniencia o disconveniencia con la norma no existe en todos estos casos del mismo modo, ni con la misma conexión y fijeza.

Existen efectivamente diversas formas de realizarse esa relación en la malicia o bondad de los actos, considerados en sí mismos. Veámoslo refiriéndonos al tema de la malicia.
a) Hay acto tan en absoluto e irremediablemente malos, que objetivamente jamás pueden existir sin su malicia esencial. Tal, p. ej., la blasfemia, el odio de Dios, la incredulidad respecto del testimonio divino suficientemente intimado.

b) Los hay normalmente malos, por falta de derecho para ejecutarlos en las circunstancias corrientes de la vida, pero que puede haber derecho para ejecutarlos en circunstancias especiales. Así el tomar algo ajeno o el privarse de un miembro mutilándose, son actos ilícitos; pero puede haber circunstancias especiales que, haciendo intervenir un principio superior, cambian la realidad misma y, por tanto, la moralidad. Así en caso de extrema necesidad (p. ej., peligro grave de muerte por hambre) una persona puede tomar los bienes ajenos que necesita para poder sobrevivir: en este caso el derecho a la propiedad, cede ante el derecho superior a la vida y dada la ordenación de los bienes materiales al bien común. Análogamente no viola la ley natural, en buena administración del todo, el sacrificio de un brazo gangrenado o la extirpación de una víscera cancerosa.

c) Un tercer grupo lo constituyen aquellos acto no malos en sí pero que colocan en peligro de hacer algo vedado o de no hacer algo obligatorio. Como la recta razón prohíbe aceptar temerariamente el peligro de pecar, se llaman malas comúnmente las acciones que en sí mismas no son más que intrínsecamente peligrosas. Como el peligro no es el mismo para todos, ni para uno mismo en todas las circunstancias, y como la razón de malicia no está en la índole de esos actos, sino en la peligrosidad de su objeto y esa peligrosidad misma, aunque sea real, a veces se puede arrastrar prudentemente (véase en esta plataforma: PECADO IV, 2), por necesidad y con las debidas cautelas, los acto malos por peligrosos no lo son siempre: pueden serlo para unos y no para otros; y para uno mismo, en unas circunstancias y no en otras; gravemente en unos casos y levemente en otros.

Esta distinción muestra cuán falaz es el argumento: «la moral aprueba en ocasiones la mutilación, la muerte, etc.; luego no son intrínsecamente malos». Efectivamente, en los casos en que los aprueba no son intrínsecamente malos; pero sí en los otros, no habiendo cesado el motivo que los hacía malos o temerariamente peligrosos, y sí cambiando sus condiciones.

Actos extrínsecamente malos

Se llaman así aquellas acciones que en sí mismas son indiferentes, pero que están prohibidas por determinación positiva de un legislador (p. ej., circular por la izquierda en los países donde las leyes de circulación establecen lo contrario). Toda ley hace que lo prescrito o prohibido por ella, libre hasta entonces, se convierta en obligatorio o vedado. Desobedecerla es ya moralmente malo, ya que la existencia de sociedades y autoridades es algo que deriva de la naturaleza humana, que ha sido querida y creada por Dios, y, por tanto, sus intervenciones afectan no sólo al orden de la conveniencia cívica sino al de la moralidad (véase en esta plataforma: LEY III y VII). Conviene advertir que, en las leyes civiles, su multiplicidad y variabilidad hace a veces razonable (aparte las causas excusantes) una interpretación benigna, considerando naturalmente válidos y lícitos acto que jurídicamente se dicen inválidos o prohibidos. Si razonablemente se puede pensar del legislador que sólo pretendió negar amparo jurídico a un acto, dejándole su valor natural, que no quiso incluir en la norma general unas circunstancias particulares, no parece inmoral o contraria a la norma razonablemente entendida la inobservancia material de la ley hasta que medie sentencia urgiéndola. Es lo que algunos moralistas clásicos pretendieron decir con la llamada teoría de las leyes puramente penales (véase en esta plataforma más sobre ello).

▷ Lo último (en 2026)
▷ Si te gustó este texto o correo, considera compartirlo con tus amigos. Si te lo reenviaron por correo, considera suscribirte a nuestras publicaciones por email de Derecho empresarialEmprenderDineroMarketing digital y SEO, Ensayos, PolíticasEcologíaCarrerasLiderazgoInversiones y startups, Ciencias socialesDerecho globalHumanidades, Startups, y Sectores económicos, para recibir ediciones futuras.

Acto moral perfecto e imperfecto

No habiendo acto humano sin conocimiento, deliberación y consentimiento libre, se sigue que tampoco habrá acto moral perfecto y pleno, cuando alguno de esos elementos se encuentre sustancialmente coartado en su funcionamiento. Cuando afecte a cualquiera de esos elementos, dándole o restándole fuerza, afectará en el mismo sentido y en la misma proporción al acto moral. Y lo hará imperfecto, cuando falte un claro conocimiento, o una deliberación bastante serena, o un consentimiento suficientemente gobernado por el sujeto, o varios de estos elementos a la vez, puesto que su mengua o entorpecimiento no permite el dominio pleno de los acto ni, por consiguiente, una imputabilidad completa, del mismo modo que si se hubiese procedido con normal deliberación.

Una serie de influencias e impedimentos (véase en esta plataforma: IGNORANCIA; CONCUPISCENCIA; MIEDO; etc.), procedentes del interior o del exterior de la persona, actúan con frecuencia, transitoria o permanentemente, en forma normal o patológica, sobre una u otra de las facultades del sujeto, restando perfección humana, y, por consiguiente, responsabilidad moral (véase en esta plataforma sobre ello), a sus actos.

Señalemos que para que el acto moral se llame perfecto (y, por tanto, sea plenamente imputable) no se requiere una perfección absoluta, sino que basta que la participación del entendimiento, de la voluntad y de las potencias ejecutivas en su realización existan en el grado necesario para que el sujeto agente sea realmente responsable de su acción, de modo que se le pueda imputar en su significación sustancial, aunque no haya procedido con toda la plenitud de que es capaz al ejecutarlo.Entre las Líneas En el obrar humano hay, efectivamente, una gran variedad accidental de grados dentro de los acto que calificamos como plenamente humanos y responsables, susceptibles de grave reato subjetivo cuando objetivamente son malos; del mismo modo que hay muchos grados entre la actuación que empieza a marcar la diferencia entre los acto del hombre y los acto humanos, y la actuación que puede considerarse como ya plenamente humana y plenamente responsable.

Basado en la experiencia de varios autores, mis opiniones, perspectivas y recomendaciones se expresarán a continuación (o en otros lugares de esta plataforma, respecto a las características en 2026 o antes, y el futuro de esta cuestión):

Actos completos e incompletos

Así como la denominación de perfecto e imperfecto se refiere en el acto humano a las facultades interiores, esta última clasificación considera en el mismo el grado de realización o ejecución por parte de las potencias exteriores, según que lo realicen llevándolo hasta el término normal, o lo interrumpan luego de incoado o, por lo menos, sin acabarlo (véase en esta plataforma acerca del delito). [rbts name=”etica”]

Recursos

Notas y Referencias

  1. Basado parcialmente en el concepto y descripción sobre acto moral: los actos humanos y su moralidad en la Enciclopedia Rialp (f. autorizada), Editorial Rialp, 1991, Madrid

Véase También

Bibliografía

S. TomÁs, S. Th. 12, q1820; F. SUÁREZ, De bonitate et malitia actuum humanorum, en Opera omnia, IV, París 1856, 3, 277455; I. S. AUER, De moralitate actuum humanorum, Ratisbona 1914; O. N. DERISI, Los fundamentos metafísicos del orden moral, 3 ed. Madrid 1969; J. DE FINANCE, S. I., Ensayo sobre el obrar humano, Madrid 1966; V (se puede estudiar algunas de estas cuestiones en la presente plataforma online de ciencias sociales y humanidades). FRINS, S. I., De actibus humanis, III, Friburgo de Brisgovia 18971904; O. LOTTIN, O. S. B., Morale fundamentale, París 1954; B. PRADA, C. M (se puede estudiar algunas de estas cuestiones en la presente plataforma online de ciencias sociales y humanidades). F., Teoría de la moral como acto y como actitud. «Ilustración del Clero» 60 (1967) 707715; S. PINCKAERS, O. P., L’acte humain selon Saint Thomas, «Rev. Thomiste» 63 (1955) 393412; L. M. SiMoN, O. P., Substance et circonstances de Pacte moral, «Angelicum» 33 (1956) 6779; acto ROLDÁN, S. I., Valor y valoración, «Las Ciencias» 10 (1945) 619678; T. URDANOZ, O. P., Filosofía de los valores y filosofía del ser, «Ciencia Tomista» 76 (1949) 85112; M. ZALBA, S. I., Theologiae moralis comvendium, I, Madrid 1958, 72116, 194286; P. LUMBRERAS, De actibus humanis, Roma 1928; J. C (se puede estudiar algunas de estas cuestiones en la presente plataforma online de ciencias sociales y humanidades). FORD y G. KELLY. Problemas de teología moral contemporánea, I, Santander 1962 (contiene abundante bibliografía).

📬Si este tipo de historias es justo lo que buscas, y quieres recibir actualizaciones y mucho contenido que no creemos encuentres en otro lugar, suscríbete a este substack. Es gratis, y puedes cancelar tu suscripción cuando quieras:

Qué piensas de este contenido? Estamos muy interesados en conocer tu opinión sobre este texto, para mejorar nuestras publicaciones. Por favor, comparte tus sugerencias en los comentarios. Revisaremos cada uno, y los tendremos en cuenta para ofrecer una mejor experiencia.

▷ Esperamos que haya sido de utilidad. Si conoces a alguien que pueda estar interesado en este tema, por favor comparte con él/ella este contenido. Es la mejor forma de ayudar al Proyecto Lawi.
▷ Lee Gratis Nuestras Publicaciones
,Si este contenido te interesa, considera recibir gratis nuestras publicaciones por email de Derecho empresarial, Emprender, Dinero, Políticas, Ecología, Carreras, Liderazgo, Ciencias sociales, Derecho global, Marketing digital y SEO, Inversiones y startups, Ensayos, Humanidades, y Sectores económicos, en Substack.

Contenidos Relacionados:

Los de arriba son los elementos relacionados con este contenido de la presente plataforma digital de ciencias sociales.

Foro de la Comunidad: ¿Estás satisfecho con tu experiencia? Por favor, sugiere ideas para ampliar o mejorar el contenido, o cómo ha sido tu experiencia:

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

▷ Recibe gratis nuestras revistas de Derecho empresarial, Emprender, Carreras, Dinero, Políticas, Ecología, Liderazgo, Marketing digital, Startups, Ensayos, Ciencias sociales, Derecho global, Humanidades, y Sectores económicos, en Substack. Cancela cuando quieras.
Index

Descubre más desde Plataforma de Derecho y Ciencias Sociales

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo