“Dominicanos” es el término utilizado para describir a los habitantes de la República Dominicana. La población nativa de indios taínos fue diezmada durante la conquista española, que comenzó en 1492 y se caracterizó por los trabajos forzados y las enfermedades recién introducidas. Se importaron africanos como esclavos para sustituir a los indios en las plantaciones y las minas. En la actualidad, los dominicanos reflejan físicamente la ascendencia de Europa y África; más del 70% de los dominicanos se consideran oficialmente mulatos. Aunque el gobierno clasifica a la mayoría de los dominicanos como mulatos, el estatus social y el color de la piel están correlacionados, y los dominicanos de piel más clara dominan los negocios, el gobierno y la sociedad. Los mulatos (mejor utilizar el término “interraciales”) constituyen la mayor parte de la clase media dominicana; las clases trabajadoras son en su mayoría negras o mulatas oscuras. Otros grupos étnicos en la República Dominicana son los libaneses, chinos, italianos, franceses, judíos, japoneses, haitianos y antillanos. Se calcula que el 98% de los dominicanos son católicos, aunque no todos acuden a la iglesia con regularidad. El catolicismo fue introducido en la República Dominicana por Colón y los misioneros españoles y ha seguido siendo una fuerza en la sociedad dominicana desde entonces. Hacia finales del siglo XX, el dominio de la iglesia católica disminuyó debido a la disminución de los fondos, la escasez de nuevos sacerdotes y la falta de programas sociales para el pueblo.