Geografía Cultural
Desde hace tiempo, la geografía cultural ha pasado de ser una subdisciplina a una perspectiva crítica dominante dentro de las ciencias sociales. La evolución de la geografía cultural en la década de 1990 se centró en el cuestionamiento de diversas representaciones culturales (el paisaje como texto). Los trabajos posteriores cuestionaron el estatus teórico y político de la “cultura”, con el efecto de desdibujar las distinciones que se daban por sentadas entre cultura, naturaleza y economía. Más recientemente, la geografía cultural se ha desarrollado aún más mediante un compromiso con el pensamiento “más que representativo” y el paradigma de las “movilidades”. Los patrones culturales existen a todos los niveles de escala, desde las zonas rurales hasta naciones enteras. Cuanto mayor es la escala, más generalizados aparecen los rasgos culturales.