Colonias Penales en el Imperio Portugués
Este texto se ocupa de las “Colonias Penales y Transporte de Convictos en el Imperio Portugués”. Portugal es un país pequeño, pero controlaba un vasto imperio mundial. Las interminables necesidades de mano de obra para dotar de personal a las numerosas fortalezas, galeras y otros barcos, así como para poblar lugares imperiales remotos e impopulares, exigían soluciones novedosas y la participación de toda la población. Los convictos fueron parte de la solución a estos problemas durante los primeros tiempos de la modernidad y fueron la principal solución para la lucha por las colonias en África en los siglos XIX y XX. El castigo de los primeros tiempos de la modernidad, el exilio, era a la vez cruel y humano. Al separar al delincuente de su ciudad natal, de su familia y de sus amigos, se trasladaba al convicto a un lugar lejano y sin apoyo. El exilio penal a África en los siglos XIX y XX era una sentencia temida, lamentada por la población en canciones y libros. El número total de personas reubicadas por el Estado portugués desde 1150 hasta 1932 es impresionante si se compara con la pequeña población de Portugal. El castigo del exilio era una poderosa herramienta del Estado no sólo para extraer mano de obra, sino como una amenaza muy real para mantener el control social.