El despegue de la industria cinematográfica a principios del siglo XX fue impulsado principalmente por los cambios en la demanda. El cine industrializó el entretenimiento al estandarizarlo, automatizarlo y hacerlo comercializable. Tras sus primeros años, la industria experimentó una carrera de calidad que llevó a una creciente concentración industrial. Sólo más tarde se produjo la concentración geográfica, en el sur de California. El cine contribuyó sustancialmente a la productividad y al bienestar total, sobre todo antes de la televisión. Después de la televisión, la industria experimentó la desintegración vertical, la especialización flexible de la producción y un proceso de autorrefuerzo de los canales y la capacidad de distribución, así como el crecimiento del mercado. El cine, por tanto, no sólo fue el primero de una serie de industrias de medios de comunicación que industrializaron el entretenimiento, sino también el primero de una serie de industrias internacionales que industrializaron los servicios. La evolución de la industria cinematográfica puede darnos una idea del cambio tecnológico y de las ganancias de bienestar que conlleva en muchas industrias de servicios futuras. Este texto se limitará, casi exclusivamente, al desarrollo económico de la industria. Hablará sólo de unos pocos países, principalmente Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia, y lo hará exclusivamente para investigar las cuestiones económicas que aborda, no para ofrecer historias completas de las industrias de esos países. Esta entrada no puede hacer justicia a la evolución de todos y cada uno de los países, dada la naturaleza de un artículo de enciclopedia. Esta entrada también se limita a la evolución de la industria cinematográfica occidental, porque ha sido y sigue siendo la mayor industria cinematográfica del mundo, en términos de ingresos, aunque esto puede cambiar en el futuro.