El Danubio tiene una rica historia en derecho internacional público. Dado que las principales preocupaciones de los ribereños y de los no ribereños siempre han estado relacionadas con las cuestiones de navegación, desde el siglo XIX se han concertado numerosos tratados a tal efecto. A partir de 1856, sus tramos inferiores próximos a la desembocadura de los ríos fueron gobernados por una autoridad internacional con competencias supranacionales, la Comisión Europea. Como esta administración internacional terminó en 1938, el Danubio es un ejemplo único de río “re-nacionalizado”. El Convenio del Danubio de 1948, actualmente en vigor, es ante todo un instrumento de consulta y cooperación y su destino dista mucho de ser seguro a medida que avanza la ampliación de la Unión Europea. Las cuestiones no relacionadas con la navegación también han cobrado mayor importancia en los últimos años, y desde 1998 la ICPDR se ha encargado de asegurar el uso sostenible de los recursos hídricos en la cuenca fluvial. Por lo tanto, la cooperación internacional seguirá desempeñando un papel importante en la cuenca del Danubio.