Partición de Chipre
La oposición de la Asamblea General de las Naciones Unidas a la partición de Chipre indicaría que en 1958 había surgido una práctica de oposición a la partición entre la nueva mayoría anticolonial de las Naciones Unidas, que por primera vez afirmaron con éxito su oposición a la partición. Esta nueva práctica, aunque digna de mención, no es suficiente para establecer una nueva norma de derecho internacional. Simplemente indica una tendencia en la práctica de los Estados que se oponen a la partición que se reforzaría cuando la partición fuera condenada en el párrafo 6 de la Declaración Colonial.