Según el modo de ver vulgarizado, la “Fenomenología del Espíritu” sería el fruto del tiempo de maduración que significó para Hegel su paso como docente novel por la Universidad de Jena . En cualquier caso, como escrito filosófico, la “Fenomenología del Espíritu” describe las distintas configuraciones o modos de ver y hacer por los que sucesivamente pasa la conciencia humana, individual y colectiva, hasta alcanzar aquel saber que merece la calificación de verdadero. Son categorías en el sentido más clásico de la palabra, mientras que para los conceptos en sentido corriente o vulgar, Hegel reserva el nombre de representaciones . La “Ciencia de la Lógica” sería entonces, según este modo simple de esquematizar, la obra representativa de la estancia de Hegel en Nuremberg y la más filosóficamente pura, si se puede hablar así, de todas las que escribió.
Hegel se había trasladado entonces a Bamberg, donde por un breve tiempo dirigió un periódico local y, a continuación, se instaló en Nuremberg. Una vez incorporado a esta Universidad, Hegel se encontró ante la necesidad de dotar a sus alumnos de un manual que les sirviera de hilo conductor de las clases. La estancia de Hegel en Heidelberg duró dos años escasos, porque en seguida aceptó trasladarse a la Universidad de Berlín, donde pronto había de alcanzar la cumbre de su fama . Esta última, según los tópicos más divulgados, vendría a revelar precisamente el carácter conservador en última instancia, e incluso reaccionario, de la gran construcción teórica que conocemos como filosofía hegeliana, la cual frecuentemente se identifica como «la última gran síntesis de Occidente». Es más, se ve condenado al fracaso por causa precisamente de su desmedida pretensión de darlo todo por racional y de haber pretendido desvelar esa racionalidad objetiva de todo el universo con su propia razón humana. Sin embargo, como suele suceder con esta clase de síntesis, es poco exacta. Si pues los planes de publicación de una «Enciclopedia» filosófica hay que remontados hasta la época de Jena, como se dice en el primero de estos informes, es útil tomar como punto de partida del proyecto la siempre citada carta de Hegel a Schelling, fechada aún en Frankfurt el 2 de noviembre de 1800. « Ahora, mientras aún me ocupo de ello, me pregunto cómo encontrar la vuelta para intervenir en la vida de los humanos». El amigo Schelling le abrió inmediatamente este camino de vuelta a «la vida de los humanos», facilitándole la incorporación a la Universidad de Jena, donde debió aún ocuparse de perfeccionar su sistema filosófico. Para incorporarse a la Universidad debe entonces habilitarse como profesor. Presenta, por tanto, el escrito de habilitación, dedicado a las órbitas de los planetas en dependencia excesiva de la filosofía de la naturaleza de su amigo Schelling, y presenta también entonces un elenco de doce tesis en latín que tienen interés como lejano embrión de la “Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio”. Con formulaciones enérgicamente paradójicas y desde la tesis primera de este elenco, Hegel polemiza con la tradición racionalista y con el formalismo en el que aquélla había venido a caer. La «materia del postulado de la razón» que aparece en la tesis 8 no puede ser otra cosa, en lenguaje hegeliano, que el contenido absoluto.
«La materia del postulado de la razón que expone la filosofía crítica destruye a esta misma filosofía y es principio de spinozismo.» Véanse en la “Enciclopedia de las ciencias filosóficas en compendio” los§§ 54 y 55. Y, como sea que el kantismo abriga ese contenido en su seno, la filosofía crítica como filosofía de los límites insalvables contiene el germen de su autodestrucción, mal que le pese. Ha sido, pues, el mismo Kant quien ha puesto la bomba de relojería en el kantismo. «La idea es síntesis de infinito y finito, y toda la filosofía consiste en ideas.» También hay que evocar aquí el Primer programa de sistema del idealismo alemán, documento enigmático y sugerente como pocos para entender los orígenes de la filosofía idealista. Y la idea, por su parte, se define aún allí como síntesis de finito e infinito, con una fórmula demasiado dependiente tal vez del lenguaje kantiano y fichteano, un modo de hablar que se abandonará más tarde como inadecuado para expresar el fondo lógico-conceptual del espíritu como totalidad concreta y viva de individuos vivos. En cualquier caso, puede ya sostenerse desde estas tesis que la idea, en tanto complejidad o síntesis, incluye contradicción, y que la verdad de cada cosa particular reside en su inserción en el todo. De momento, sin embargo, a su llegada a Jena, Hegel no parece disponer de ningún desarrollo satisfactorio de ese núcleo de su filosofía.[rtbs name=”filosofia”]Por una parte, según los anuncios de sus primeras clases hasta el verano de 1805, el profesor novel se propone explicar el conjunto del sistema.
Parece, por tanto, que desde 1803 a 1805, Hegel se propone ofrecer en clase una visión a grandes rasgos del conjunto de su filosofía, al mismo tiempo que anuncia la inminente publicación de un compendio con el mismo contenido que el curso oral. La totalidad no le cabía en un solo libro y, al anunciar las lecciones del invierno de 1805-06, cambia significativamente su propósito. Quiere ahora, en efecto, publicar un volumen que deberá comprender no ya todo el sistema, sino solamente su primera parte. Sin embargo, esta “phaenomenologia praemissa” cobra también un mayor volumen cuando de hecho se redacta. Lo que primeramente se había concebido como un mero preliminar, se convierte a su vez en un libro independiente, hasta el punto de que, en el momento de ser publicada, la “Fenomenología del Espíritu” suplanta a la lógica y metafísica en la denominación de «primera parte del sistema». El propósito, sin embargo, de que la “Fenomenología del Espíritu” no llevara el título de «Primera parte del sistema» nos consta por una nota añadida el año 1831 al prefacio de la primera edición de la “Ciencia de la Lógica” Resulta así, por tanto, que, desde finales de 1805 en Jena, y desde luego más tarde en Nuremberg mientras escribe la “Ciencia de la Lógica”, el proyecto de publicar una visión compendiada del sistema ha cedido el paso a la redacción y publicación del sistema “in extenso”.