Saturno es el sexto planeta del Sistema Solar en orden de distancia al Sol, y el segundo en tamaño y masa después de Júpiter, que también es un gigante gaseoso. Su radio medio de 58 232 km es aproximadamente nueve veces y media el de la Tierra y su masa de 568,46 × 1024 kg es 95 veces mayor. Orbita de media a unos 1.400 millones de kilómetros del Sol (9,5 unidades astronómicas), su periodo de revolución es de algo menos de 30 años, mientras que su periodo de rotación se estima en 10 horas y 33 minutos. La misión Cassini continuó hasta 2017. Entre los descubrimientos significativos que realizó se encuentran los lagos líquidos de Titán y los géiseres de hielo de agua en el polo sur de Encélado. Cuando la nave se acercaba al final de su misión, realizó varias pasadas muy cercanas al planeta, midiendo los campos magnéticos y gravitatorios, y finalmente entró en una trayectoria que la sumergió en la atmósfera de Saturno. La destrucción de Cassini garantizó que el orbitador no tuviera la oportunidad de contaminar los entornos de Titán y Encélado que pudieran albergar vida. La característica más famosa del planeta es su prominente sistema de anillos. Compuestas principalmente por partículas de hielo y polvo, fueron observadas por primera vez en 1610 por Galileo y se cree que se formaron hace menos de 100 millones de años. Saturno es el planeta con mayor número de satélites naturales, con 82 confirmados y cientos de satélites menores en su cortejo. Su luna más grande, Titán, es la segunda más grande del Sistema Solar (detrás de la luna de Júpiter, Ganímedes, ambas de mayor diámetro que Mercurio) y es la única luna conocida que tiene una atmósfera sustancial. Otra luna notable, Encélado, emite potentes géiseres de hielo y es un hábitat potencial para la vida microbiana.