La bioinformática es una disciplina que combina la biología, las matemáticas y la informática para adquirir, almacenar, analizar y difundir datos biológicos complejos. El término bioinformática fue acuñado por Paulien Hogeweg y Ben Hesper a principios de los años 70 para describir el “estudio de los procesos informáticos en los sistemas bióticos”. En esta definición original se describe el procesamiento de la información dentro de los organismos o en los sistemas biológicos. Junto con el uso de big data (es decir, la recopilación, el almacenamiento y la gestión de enormes cantidades de información digital), el campo de la bioinformática utiliza los ordenadores para procesar la información de los experimentos biológicos con el fin de comprender cómo las células procesan la información del entorno. La bioinformática utiliza algoritmos informáticos y herramientas de ciencia de datos para realizar análisis de secuencias, diseño de bases de datos y minería de datos, geometría macromolecular, predicción de la evolución molecular, predicción de la estructura y función de las proteínas, anotación del genoma y agrupación de datos de biomarcadores.