B2B2C
Cuando se trata de modelos de negocio B2B2C -que combinan el negocio entre empresas (B2B) y el negocio entre consumidores (B2C)- ¿quién es realmente el “dueño” del cliente? Esta cuestión puede no importar tanto en mercados más simbióticos y mutuamente beneficiosos y en otros contextos de plataforma, pero puede ser un problema en otros contextos o si no se hace bien. Por ejemplo, si da a los empresarios la ilusión de que no tienen que trabajar para captar clientes, invertir en ventas directas, o proporciona una (falsa) sensación de opcionalidad para un segundo producto/negocio que “funcionará más adelante”. Si se hace bien, el B2B2C puede ser una de las formas más eficaces de adquirir clientes y construir un poderoso foso. Cualquiera puede adquirir clientes en Google o Facebook, pero los canales B2B2C suelen ser propios, y a menudo producen efectos de red (mejoras en la red basadas en los consumidores/datos adquiridos) que impiden que su economía se deteriore. Los modelos B2B2C no son adecuados para todas las ideas de negocio, pero si funcionan para la idea/servicio que está el emprendedor construyendo, es crucial dedicar tiempo a la repetibilidad de la implementación, al éxito posterior a la firma y a navegar por el complejo camino de la propiedad del cliente, y entonces este modelo puede brillar de verdad.