Campa√Īa Electoral en Internet

Aqu√≠ se eval√ļa una serie de afirmaciones positivas en torno al papel de Internet en las campa√Īas y las elecciones. Se observa que Internet se est√° incrustando en las campa√Īas y las elecciones. Captar la influencia de cualquier campa√Īa, o aislar el impacto de cualquier herramienta o aspecto espec√≠fico de una campa√Īa, es, en el mejor de los casos, un objetivo m√≥vil muy complejo. La campa√Īa hipermedia debe permitir y esperar la “descomposici√≥n y recomposici√≥n de los mensajes”. La literatura reconoce que, para tener √©xito, hay que producir y a la vez unirse al ecosistema de la comunicaci√≥n. Investigar las campa√Īas de algunos pol√≠ticos puede ayudar a explicar la evoluci√≥n en la adaptaci√≥n a dichas campa√Īas. El compromiso con las campa√Īas electorales est√° siendo determinado por Internet, pero no es el √ļnico factor. La implicaci√≥n m√°s fundamental, perniciosa y, al mismo tiempo, dif√≠cil de detectar del cambio hacia los medios sociales no es el creciente poder de los intermediarios, sino la incapacidad de la regulaci√≥n para nivelar el terreno de la contienda pol√≠tica y limitar el papel del dinero en las elecciones. Actualmente est√° bien aceptado, de hecho las normas legales y reglamentarias as√≠ lo reflejan, que las instituciones medi√°ticas desempe√Īan un papel clave en la configuraci√≥n del debate democr√°tico y la formaci√≥n de las preferencias de los votantes. Por eso se han desarrollado una serie de salvaguardias para evitar que los medios de comunicaci√≥n abusen del proceso pol√≠tico. Estas normas deben actualizarse para tener en cuenta la evoluci√≥n de los medios de comunicaci√≥n.

Estrategias de Campa√Īa Electoral

Existe una cantidad considerable de estudios en Alemania sobre el contenido de los medios de comunicaci√≥n y sus usos y efectos en las elecciones, as√≠ como un corpus creciente de literatura en Canad√°, Australia, Gran Breta√Īa, Italia, Espa√Īa, Escandinavia y los Pa√≠ses Bajos. Sin embargo, los datos siguen siendo extremadamente limitados para muchas otras sociedades industriales avanzadas

Líderes Políticos

Esta entrada examina el papel de los l√≠deres de los partidos pol√≠ticos. Uno de los desarrollos electorales m√°s consecuentes de las √ļltimas d√©cadas ha sido el crecimiento generalizado de la importancia de los l√≠deres de los partidos como fuerzas electorales por derecho propio. De un consenso inicial de que sol√≠an importar poco o nada en las elecciones parlamentarias en particular, se ha pasado al argumento de que incluso pueden ser la diferencia entre la victoria y la derrota de su partido en unas elecciones muy re√Īidas. Sin embargo, argumentar a favor del impacto electoral independiente de los l√≠deres no implica que este impacto sea uniforme a trav√©s de ellos, del tiempo o del espacio. M√°s bien, el tema central de este texto es que la magnitud de los efectos de los l√≠deres est√° condicionada por una serie de factores y, entre ellos, se examina brevemente las personalidades de los propios l√≠deres, las instituciones pol√≠ticas en las que operan los l√≠deres, los partidos en las elecciones y los medios de comunicaci√≥n. Aqu√≠ se explicar√° en detalle.

Elecciones

Elecciones: Introducci√≥n al Concepto Jur√≠dico De acuerdo con Eduardo Jorge Arnoletto: Acto por el cual son elegidos los representantes del pueblo para ocupar cargos pol√≠ticos. Los ciudadanos que re√ļnen las condiciones estipuladas en la ley votan y eligen sus representantes leg√≠timos. El […]

Instituciones Políticas

Instituciones Pol√≠ticas en el Derecho Legislativo y Pol√≠tico Examen de la materia ofrecido por el Diccionario universal de t√©rminos parlamentarios, de la Secretar√≠a de Servicios Parlamentarios de la C√°mara de Diputados de M√©xico: Origen de la Expresi√≥n La palabra instituci√≥n, deriva del lat√≠n: […]

Democracias Representativas

La democracia representativa es una forma de democracia en la que los ciudadanos no toman directamente las decisiones pol√≠ticas, sino que las dejan -durante un tiempo- en manos de representantes elegidos (representantes) que act√ļan en su nombre. Contrasta con la democracia directa, que es una forma de democracia interna en la que los ciudadanos toman directamente las decisiones pol√≠ticas y no las dejan en manos de los representantes elegidos. Ejemplos de democracia directa en el presente son el refer√©ndum. En la mayor√≠a de las situaciones de toma de decisiones constitucionales, las creencias de los miembros del electorado determinan sus preferencias o elecciones secundarias. Decisiones clave en la historia pol√≠tica de Estados Unidos, como la ratificaci√≥n de la Constituci√≥n en 1787 y la elecci√≥n de Lincoln en 1860, estuvieron condicionadas por el cambio de creencias en cuanto a la verdad de las proposiciones sobre el universo pol√≠tico. Los modelos electorales basados en las preferencias tienden a concluir que los candidatos, o los partidos, convergen hacia una posici√≥n pol√≠tica maximizadora de votos en el “centro electoral”. Los trabajos emp√≠ricos sugieren que tal conclusi√≥n no es v√°lida. Este cap√≠tulo sostiene, por el contrario, que los partidos o candidatos adoptan posiciones que optimizan, en un sentido de equilibrio de Nash, con respecto tanto a sus creencias sobre la respuesta electoral, como a sus creencias sobre las opciones pol√≠ticas adecuadas.

Elección Primaria

Este texto se ocupa de la elecci√≥n primaria, Se argumenta que algunas elecciones primarias son sistem√°ticamente m√°s interesantes e importantes para comprender las coaliciones de partidos que otras. Tambi√©n se utilizar√° datos recogidos de las elecciones primarias para mostrar c√≥mo han cambiado las propias coaliciones de los partidos a lo largo del tiempo, y c√≥mo los cambios en esas coaliciones son coherentes con la polarizaci√≥n partidista tan ampliamente observada en las dos √ļltimas d√©cadas. Los grupos que participan en las primarias para esca√Īos abiertos y para aspirantes son bastante distintos, y se parecen a lo que los observadores cercanos esperar√≠an que fueran las coaliciones actuales del partido

Contrato Racial

En los √ļltimos decenios, el debate sobre la raza dentro de la izquierda americana se ha dividido entre dos imperativos aparentemente contradictorios: la veracidad y la elegibilidad. Uno puede “tener principios” y decir la verdad sobre la supremac√≠a blanca estadounidense y la necesidad de abordar el racismo estructural en nuestras pol√≠ticas e instituciones, y tener garantizado el lugar que le corresponde. O se puede restar importancia a la raza como tema, permaneciendo en silencio, aplaz√°ndola vagamente o haciendo promesas de pol√≠tica p√ļblica supuestamente “universalistas”, y luego esperar, una vez elegido, introducir “a escondidas” un programa racial progresista, aunque sea disfrazado.

Propaganda Política

‚ÄúLas mentiras de la propaganda totalitaria ‚Äďescrib√≠a Hannah Arendt en 1950 en su libro Los origenes del totalitarismo‚Äď se diferencian de las mentiras habituales de los reg√≠menes no totalitarios en momentos de emergencia por su constante negaci√≥n de los hechos en general: todos los hechos […]

Reclamaciones No Judiciales

Visualizaci√≥n Jer√°rquica de Instituciones Constitucionales Derecho constitucional > Instituciones constitucionales > Actividades y deberes asignados al Estado por la Constituci√≥n Derecho constitucional > Instituciones constitucionales > Fuerzas armadas, fuerzas policiales y servicios […]

Autoridades Electorales en el √Āfrica Subsahariana

Este texto se ocupa de las Autoridades electorales en el √Āfrica subsahariana y muestra una lista de las Autoridades electorales en el √Āfrica subsahariana.

Paradigma Político

¬ŅQu√© es un “cambio de paradigma” en pol√≠tica?
Un paradigma pol√≠tico significa la forma en que “normalmente” se lleva a cabo la pol√≠tica. La palabra se utiliza a menudo en “cambio de paradigma” cuando las viejas suposiciones caen cuando circunstancias radicalmente nuevas desaf√≠an el statu quo intelectual. Trump realiz√≥ un cambio de paradigma. Se supon√≠a que el candidato exitoso necesitaba experiencia, competencia, sabidur√≠a e ideas. ¬ŅQu√© se entiende por paradigma pol√≠tico?

¬ŅCu√°l es el significado de paradigma?
Paradigma viene del griego ŌÄőĪŌĀő¨őīőĶőĻő≥őľőĪ ( paradeigma ), “patr√≥n, ejemplo, muestra” del verbo ŌÄőĪŌĀőĪőīőĶőĮőļőĹŌÖőľőĻ ( paradeiknumi ), “exhibir, representar, exponer” y que de ŌÄőĪŌĀő¨ ( para ), “al lado, m√°s all√°” y őīőĶőĮőļőĹŌÖőľőĻ ( deiknumi ), “mostrar, se√Īalar”.

Liberalismo Constitucional

El liberalismo constitucional describe una forma de gobierno que defiende los principios del liberalismo cl√°sico y el estado de derecho. Se diferencia de la democracia liberal en que no se trata del m√©todo de selecci√≥n del gobierno. A lo largo de la historia, la democracia se est√° haciendo cada vez m√°s com√ļn en todo el mundo, sin embargo, ha estado en declive desde la primera d√©cada del siglo XXI. En 2018 exist√≠an 116 democracias electorales. Muchos de estos pa√≠ses no son constitucionalmente liberales y pueden describirse como democracias antiliberales.

Elecciones Presidenciales

La medici√≥n de la influencia relativa de los candidatos electorales puede estar sujeta a cuestiones ideol√≥gicas. El “tapado” es la denominaci√≥n que recibe en M√©xico la persona susceptible de ser escogida como candidato del partido dominante a la presidencia de la Rep√ļblica mexicana. Como otros elementos del riqu√≠simo argot pol√≠tico mexicano, este t√©rmino tiene un origen dif√≠cil de precisar. Se aplicaba, al parecer, a un oidor que, en los tiempos del tutelaje espa√Īol, ven√≠a al pa√≠s para “diagnosticar” la situaci√≥n pol√≠tica imperante. Este personaje sol√≠a cubrirse con una capa a fin de cuidar su anonimato. Como fen√≥meno pol√≠tico y cultural religioso, el tapadismo representa, en suma, uno de los fen√≥menos singulares del sistema mexicano.

Historia de los Partidos Políticos

El estudio de los partidos pol√≠ticos se desarroll√≥ mucho m√°s lentamente que la aparici√≥n de los propios partidos. Las revisiones de la literatura americana y europea sobre partidos del siglo XIX muestran claramente lo poco que se escribe sobre los partidos pol√≠ticos hasta despu√©s del primer tercio del siglo. Esto refleja, sin duda, las limitadas experiencias con los partidos pol√≠ticos hasta ese momento, pero tambi√©n refleja el muy lento reconocimiento de los partidos como parte leg√≠tima del proceso de gobierno. Incluso en la Europa continental, donde los partidos y las legislaturas estaban mucho menos desarrollados que sus hom√≥logos angloamericanos, tambi√©n hay pruebas de una mayor conciencia de la pol√≠tica de partidos en el segundo tercio del siglo XIX. Las ra√≠ces de las fuertes organizaciones de los partidos estadounidenses se remontan a la √©poca jacksoniana, cuando el Partido Dem√≥crata domin√≥ la pol√≠tica nacional durante gran parte de la d√©cada de 1830. Este partido escandaliz√≥ a muchos observadores contempor√°neos por su descarado uso de los recursos p√ļblicos para fines partidistas, pero la pol√≠tica de patrocinio se convirti√≥ r√°pidamente en la nueva norma. Desde la √©poca jacksoniana hasta finales del siglo XIX y m√°s all√°, los partidos estadounidenses a menudo trataban la victoria electoral como una licencia para distribuir puestos de trabajo en el gobierno y otros bienes p√ļblicos entre sus partidarios. Las reacciones contra esa mezcla de intereses p√ļblicos y privados se convirtieron en una tensi√≥n cada vez m√°s prominente en los debates pol√≠ticos estadounidenses del siglo XIX. Estos ataques pasaron a primer plano en la √ļltima d√©cada del siglo, como se explica en este texto.

Orígenes del Sistema de Partidos Políticos

Las ra√≠ces de los partidos modernos, y del estudio moderno sobre los partidos, se encuentran en el siglo XIX. La aparici√≥n de la pol√≠tica organizada por partidos fue un efecto secundario imprevisto, e incluso no deseado, de la liberalizaci√≥n y democratizaci√≥n de la pol√≠tica en ese siglo. Aunque los pa√≠ses tomaron caminos diversos para llegar a la era de los partidos modernos, a principios del siglo XX, los partidos modernos reconocibles hab√≠an empezado a desempe√Īar un papel importante en muchos lugares, estructurando las opciones electorales, coordinando la acci√≥n legislativa y ejecutiva, movilizando al electorado y reclutando candidatos. El estudio de los partidos pol√≠ticos se desarroll√≥ en gran medida a ra√≠z de estos cambios. La actitud hacia los partidos tambi√©n cambi√≥. Durante gran parte del siglo XIX, muchos de los que escrib√≠an sobre los partidos pol√≠ticos citaban con aprobaci√≥n la definici√≥n de Burke de finales del siglo XVIII, seg√ļn la cual los partidos eran grupos unidos en pos del inter√©s nacional. Sin embargo, a finales del siglo XIX, algunos analistas empezaron a cuestionar el √©nfasis de Burke en la b√ļsqueda del inter√©s nacional por parte de los partidos, argumentando que los partidos en competencia serv√≠an al bienestar nacional precisamente porque persegu√≠an intereses particulares (en contraposici√≥n a los nacionales): como dijo el estadounidense Anson Morse en 1896, “el verdadero fin del partido… es, en tiempos ordinarios, promover no el inter√©s general, sino el inter√©s de una clase, una secci√≥n o alguno de los muchos grupos de ciudadanos que se encuentran en cada estado”. Este tipo de aceptaci√≥n emergente de la inevitabilidad y la necesidad de la competici√≥n entre partidos sent√≥ las bases de una visi√≥n de los partidos que se convertir√≠a en la dominante en gran parte del siglo XX, una visi√≥n pluralista que ve√≠a a los partidos como mediadores beneficiosos de las demandas individuales y de grupo. S√≥lo apreciando los puntos de vista sobre los partidos que precedieron a esta concepci√≥n pluralista podemos entender el gran cambio que represent√≥ esta nueva visi√≥n de la pol√≠tica.

Asambleas de los Partidos Políticos

Asambleas de los partidos políticos en Derecho Electoral

Funciones de los Partidos Políticos

Esta entrada examina el papel de los partidos políticos. Mientras que los politólogos han estudiado y valorado durante mucho tiempo a los partidos políticos, fuera de esta disciplina los partidos son frecuentemente vilipendiados y a menudo pasados por alto. Se argumentará que el papel mediador de los partidos políticos es esencial para el funcionamiento de la democracia. Podría ser que los partidos políticos, en su forma moderna, surgieran porque son necesarios para el funcionamiento de una democracia representativa con un electorado de masas. Crean estructuras que permiten que la legislatura controle al ejecutivo y, al mismo tiempo, que se relacione con un electorado de masas. Con estas ideas en mente, los partidos políticos juegan por lo menos cuatro funciones o papeles importantes dentro del estado. Aquí se explicará en detalle.

Normas Electorales

Calificaci√≥n de Elecciones Nota: sobre las disposiciones constitucionales, v√©ase aqu√≠. Normas Internacionales Una contribuci√≥n especial a la tendencia aut√≥noma del derecho electoral proviene del derecho internacional, que ha enriquecido progresivamente el marco legal de las elecciones con […]