Mortalidad Materna
Estados Unidos gasta más per cápita en atención sanitaria que cualquier otro país, pero unas 50.000 madres estadounidenses sufren lesiones o enfermedades graves durante el parto cada año y casi 700 mueren durante el embarazo o a las seis semanas de dar a luz. Esto convierte a Estados Unidos en el lugar más arriesgado de las 10 naciones más ricas para tener un bebé y en el único país industrializado en el que la tasa de mortalidad de las nuevas madres está aumentando. Además, la tasa de mortalidad de las madres negras es más del doble que la de sus homólogas blancas. Los expertos culpan a los prejuicios raciales y de género, a la falta de seguro o de acceso a la atención médica, a la falta de coherencia de los datos y a la formación inadecuada de los médicos. Algunos citan una mayor tasa de enfermedades preexistentes entre las mujeres negras que hace que tener un bebé sea más peligroso para ellas. Los proveedores de atención sanitaria y las agencias estatales están trabajando para reducir la tasa de mortalidad, mientras que el Congreso y algunos estados están estudiando la posibilidad de ampliar el acceso a los seguros subvencionados para las madres, especialmente las que han perdido su trabajo debido a la crisis del coronavirus.