Partiendo de la observación de que durante mucho tiempo ha habido -y sigue habiendo- una preferencia por una pluralidad de tribunales y cortes internacionales, este artículo explora los nuevos hilos de un enfoque de gestión en el tejido de la solución de controversias internacionales debido al aumento del número de foros en los últimos años. Argumenta que, si bien la pluralidad sigue siendo la opción, tanto los jueces como los estados son actores en los esfuerzos por ordenar esta pluralidad a medida que la necesidad de conciencia judicial y de herramientas para organizar la jurisdicción se ha vuelto más aguda. En particular, los actores judiciales han tejido hilos normativos comunes a través de diversas prácticas comunicativas y su enfoque de las cuestiones de procedimiento. Además, se están utilizando en mayor medida los mecanismos procesales para mitigar los riesgos de superposición de jurisdicción y de procedimientos paralelos. A este respecto, el derecho económico internacional está sirviendo de laboratorio para el desarrollo de estos mecanismos. Incluyen, entre otras, versiones adaptadas de la litispendencia, la conectividad o el tenedor en la carretera. Dicho esto, se puede ver que están surgiendo hilos similares de un enfoque de gestión que van más allá del derecho económico internacional. Es necesario seguir reflexionando sobre los medios creativos para garantizar la coordinación y la coherencia sin comprometer la preferencia por la pluralidad.